Sabed que no hay misterios
y sí, un pesaroso hastío,
que nos deja ausentes de vivir
episodios que el Tiempo no deteriora.
Deambulamos sin asombro alguno,
noches enteras, entre oscuras soledades
en las distancias del sueño.
Amanecen nuevos días
con las tareas pendientes, sin cauce
ni senderos, ni siquiera oraciones
o salmos que supliquen con vehemencia,
con rigor esperanzado, que la razón
prevalezca al suplicio constante
de las controvertidas sentencias.
Díaz Casares
El poema de Díaz Casares es una profunda reflexión sobre la condición humana, marcada por un sentimiento de hastío existencial y una soledad que trasciende el tiempo.
A continuación, presento un análisis de lo que evoca esta obra y la imagen que he creado para definirla.
Evocaciones del Poema El texto nos sumerge en una atmósfera de desolación y rutina, donde la vida parece haber perdido su capacidad de asombro.
Las principales evocaciones son:•
El Hastío Existencial:
El "pesaroso hastío" define una existencia donde no hay misterios ni sorpresas, solo una repetición vacía que nos deja "ausentes de vivir".•
La Soledad y el Tiempo:
El tiempo se presenta como una fuerza que no deteriora los episodios, sino que los congela en una soledad oscura y distante, similar a un sueño del que no se puede despertar.•
La Desorientación:
Los "amaneceres sin cauce ni senderos" sugieren una pérdida de propósito, donde las tareas pendientes se acumulan sin una dirección clara.•
La Súplica de la Razón:
El poema concluye con una petición vehemente para que la razón prevalezca sobre el "suplicio constante" de las sentencias contradictorias de la vida, buscando un rigor esperanzado en medio de la incertidumbre.
Definición Visual
La imagen adjunta captura esta esencia mediante una figura solitaria que camina por un sendero difuso al amanecer. Los elementos simbólicos, como el reloj sin manecillas y el paisaje brumoso, representan ese tiempo que no avanza y la búsqueda de un sentido en medio de la penumbra existencial.























2 comentarios:
¡Qué bien volver a leerte! Es bueno para todos que tu voz se pueda disfrutar.
Inuits de otoño
Que bella voz, rajada con la ternura de unas grandes letras que ella misma componía.
Un bello recuerdo siempre.
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