Ay! De repente,
el camino presenta retos
y, no ves sendero definido
a la ruta iniciada pero;
toda duda genera intrigas,
aparecen elucubraciones
el camino presenta retos
y, no ves sendero definido
a la ruta iniciada pero;
toda duda genera intrigas,
aparecen elucubraciones
y, miedo al desatino
...no pares el paso
ni desatiendas al destino,
todo lo que llegue se nutre,
por lo hecho,
todo lo que llegue se nutre,
por lo hecho,
mas el misterio
inabarcable del futuro.
Díaz Casares
Díaz Casares
El poema evoca la incertidumbre de quien inicia un camino sin garantías, cuando las dudas y el miedo intentan detener el paso. Sin embargo, la imagen central no es la derrota, sino la decisión íntima de continuar: aunque el sendero se bifurque y el destino no esté definido, cada elección va construyendo el futuro.
La figura solitaria representa al ser humano frente a sus propias preguntas. La niebla y los rostros insinuados simbolizan las intrigas, las elucubraciones y el temor al desatino; la pequeña lámpara expresa la voluntad interior. Al fondo, la luz sugiere que el destino no siempre se encuentra: a veces se ilumina y se crea mientras se avanza.
Imagen con una atmósfera de realismo mágico, en tonos azules y dorados, para transmitir simultáneamente soledad, miedo, esperanza y perseverancia.


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