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viernes, 29 de agosto de 2025

José María Hinojosa

 






Última modificación: Hace 2 minutos

José María Hinojosa: Poeta de la Generación del 27

Biografía

José María Hinojosa Lasarte (Campillos, Málaga, 17 de octubre de 1904 - Málaga, 22 de agosto de 1936) fue un poeta español de la Generación del 27. Es reconocido por ser el introductor de la poesía surrealista en España y codirector de la revista Litoral en 1929, junto a Emilio Prados. Fue asesinado durante la Guerra Civil Española.
Nació en una familia de terratenientes conservadores y religiosos. En su juventud, se relacionó con la bohemia artística de Málaga, conociendo a poetas como Emilio Prados, Manuel Altolaguirre y José María Souvirón. Estudió Derecho en la Universidad de Granada, donde entabló amistad con Federico García Lorca.
En 1923, editó la revista Ambos con Altolaguirre y Souvirón, con influencias del dadaísmo, expresionismo y futurismo. Viajó a París en 1925, donde se sumergió en las vanguardias artísticas, especialmente el surrealismo de André Breton.

Obra y Estilo

Sus primeras obras, Poema del campo (1925) y Poesía de perfil (1926), muestran influencias de Juan Ramón Jiménez. Sin embargo, su obra evolucionó hacia el surrealismo con libros como La rosa de los vientos (1927), Orillas de la luz (1928) y La flor de Californía (1928). Este último es considerado uno de los primeros libros surrealistas publicados en España.
Su último libro, La sangre en libertad (1931), está impregnado de imágenes surrealistas violentas y una sexualidad agónica, que parece prefigurar su trágico final.

Actividad Política y Muerte

A partir de la II República, Hinojosa se involucró en la política, militando en partidos de derecha. Fue detenido en 1932 tras el pronunciamiento de Sanjurjo. En 1936, fue detenido de nuevo y asesinado por milicianos republicanos en Málaga.

Poemas

Mi alegría

Vino a mí en espiral, con vuelo de mañana, su voz hecha sonrisa de lucero del alba.
Mi sangre baña el río en aleteo de agallas; queda el cuerpo sin sangre y oye la voz del alba.
Está mi cuerpo frío ya tendido en la playa, y huyendo de la luz desaparece el alba.
Su voz hecha sonrisa vino a mí en espiral; mi gesto sin aristas fue a ella en espiral.

Mi cabeza inclinada sobre el aire...

Mi cabeza inclinada sobre el aire miraba su cabeza hecha amor por mis ojos cuando de sus cabellos saltaban las abejas para dejar su miel en los labios resecos y sin esperanzas en los labios hundidos bajo las palabras llenas de amor y sangre.
Nuestras cabezas acaban por perderse envueltas en las nubes la mía inclinada sobre el aire la suya hecha amor por mis ojos.

Mi corazón perdido

En su cuerpo de espuma nacían las espigas que en ráfagas de viento llenan con sus rumores mi corazón perdido en el mar de su lengua mi corazón hallado en medio del desierto por cadenas de voces en oasis de sangre.
Mi corazón perdido busca entre sus encajes la llama que devore las ansias de su sombra y las nieves que bajen de las altas montañas.

Nuestro amor

Nuestros cabellos flotan en la curva del aire y en la curva del agua flota un barco pirata que lleva en su cubierta entre cercos de brea tus miradas de ámbar y el ámbar de tus manos.
Nuestros cabellos flotan en aire enrojecido mientras su cuerpo pende hecha color su carne de los siete colores tendidos en un arco sobre el cielo de hule herido por sus ojos.
¿Por qué siempre rehuyes el encerrar tu carne en mi carne cuajada de flores y de heridas abiertas con puñales en madrugadas blancas llegadas del desierto entre nubes de polvo?
Nuestros cabellos flotan en la curva del aire envueltos entre ráfagas de crímenes violentos y manos inocentes quieren lavar la sangre derramada en la tierra por el primer amor.

Pasión sin límites

Vuela mi corazón unido con los pájaros y deja entre los árboles un invisible rastro de alegría y de sangre.
Las gotas de rocío se helaron en las manos abiertas y floridas de los enamorados perdidos en la brisa.
Vuela mi corazón, mi corazón atado con cadenas de estrellas a la sombra de un árbol atado con cadenas y con cantos de pájaros.

¿Por qué no?

Bañábase en la playa sin corazón y sin el velo de la desposada.
Y tenía su cuerpo, sin corazón, por la arena salada recubierto.
Tendida sobre el aire, sin corazón, comenzó a despojarse de su carne.
¿Y el corazón? Los peces lo llevaban, mar adentro, colgado de sus alas.

CALMA

A Luis Buñuel
¿Dónde se acaba el mar? ¿Dónde comienza el cielo? Los barcos van flotando. o remontan el vuelo?
Se perdió el horizonte, en el juego mimético del cielo y de las aguas.
Se fundió el movimiento, en un solo color azul, el azul quieto.
Se funden los colores; se apaga el movimiento.
Un solo color queda; no existe barlovento.
¿Dónde se acaba el mar? ¿Dónde comienza el cielo?

ÁLAMOS

Álamos negros junto al arroyo fresco.
Álamos blancos junto al arroyo claro.
Álamos blancos y negros, cogidos del brazo, van cantando al son de la brisa, por el arroyo abajo.

AMBIENTE

El barco es más barco en alta mar, entre las olas y el huracán.
Y el águila, en el aire sabe mejor mirar, embistiendo a las nubes que le impiden volar.
Rompe los zancos y comienza a andar, sobre la tierra, sobre la tierra de verdad.

CANCIÓN DE LOS ACEITUNEROS

A José María Chacón
Aceituneros del pío-pío, muertos de hambre y muertos de frío.
El zagalejo encarnado, ciñe tu cuerpo arrecido.
-¿Mocita, quieres bailar en medio de los olivos?
Yo cogeré tu tarea y tu bailarás conmigo.
¡Vente chiquilla hacia los olivos!
Hoy cuando demos de mano, quisiera bailar contigo.
-¿Mocita, quieres cantar debajo de los olivos?
Yo tocaré la guitarra y tú cantarás bajito.
¡Vente chiquilla hacia los olivos!
Aceituneros del pío-pío, muertos de hambre y muertos de frío.

ASÍ ES

Porque siempre esté la puerta abierta y sólo esperen ver siluetas.
Porque la luz camine desnuda y la vistan de sombras mudas.
Porque lleva la mar en su frente y la resaca no le hiere.
Porque si en tierra hunde su cabeza sacan luego una calavera.
Se permiten dudar de la isla y del oasis.

ESTELAS

Almendros en flor.
La primavera se acerca.
Cerezos en flor.
La primavera está plena.
Granados en flor.
Ya se aleja la primavera.

Estilo Poético e Influencias

La trayectoria poética de José María Hinojosa es un reflejo de las corrientes literarias de su tiempo, marcada por una evolución desde formas más tradicionales hacia la vanguardia, especialmente el surrealismo. Sus primeros trabajos, como Poema del campo (1925) y Poesía de perfil (1926), se inscriben en una línea neopopularista y simbolista, con una clara influencia de Juan Ramón Jiménez. En estas obras, Hinojosa emplea una métrica tradicional, con versos de arte menor y rima asonante, evocando paisajes arcádicos y una sensibilidad lírica que conecta con la tradición poética española.
Sin embargo, su viaje a París en 1925 fue un punto de inflexión crucial en su desarrollo artístico. Allí, Hinojosa entró en contacto directo con las vanguardias europeas, asimilando de manera profunda el surrealismo de André Breton. Esta influencia se manifestó de forma contundente en sus obras posteriores. La rosa de los vientos (1927), aunque breve, ya muestra las huellas del futurismo y el ultraísmo, movimientos que buscaban romper con las estructuras convencionales y explorar nuevas formas de expresión.
El surrealismo de Hinojosa alcanzó su máxima expresión en Orillas de la luz (1928) y, sobre todo, en La flor de Californía (1928). Esta última obra es considerada un hito fundamental del surrealismo español, siendo uno de los primeros libros de este estilo publicados en España. En La flor de Californía, Hinojosa experimenta con la escritura automática y la creación de imágenes oníricas, a menudo violentas y desconcertantes, que exploran el subconsciente y los límites de la realidad. La influencia de Los cantos de Maldoror de Isidore Ducasse (Conde de Lautréamont) y el humor de Ramón Gómez de la Serna también son perceptibles en esta obra, que se adelanta al surrealismo de otros grandes poetas de la Generación del 27 como Federico García Lorca (Poeta en Nueva York) y Rafael Alberti (Sobre los ángeles).
Su último libro, La sangre en libertad (1931), profundiza en la estética surrealista, con una imaginería cargada de vívidas y violentas imágenes, agonía y sexualidad. Esta obra, escrita en un período de intensas fluctuaciones sentimentales en su vida personal, parece prefigurar el trágico final del autor, añadiendo una capa de dramatismo y premonición a su poesía.
En resumen, el estilo poético de Hinojosa se caracteriza por su capacidad de integrar la tradición lírica con la audacia de las vanguardias, especialmente el surrealismo. Su poesía es un testimonio de la experimentación y la búsqueda de nuevas formas de expresión en un período de profunda transformación cultural y política en España.

Legado Literario

El legado literario de José María Hinojosa, aunque truncado por su temprana y trágica muerte, es de una importancia innegable dentro del panorama de la Generación del 27 y, en particular, en la introducción y desarrollo del surrealismo en España. A pesar de que su aventura poética duró escasamente siete años, su obra dejó una huella profunda y sentó precedentes para la experimentación vanguardista en la poesía española.
Uno de sus mayores méritos fue ser el pionero en la adopción del surrealismo en España. La flor de Californía (1928) es un testimonio de su audacia y visión, anticipándose a obras surrealistas de otros miembros de la Generación del 27 que hoy son más reconocidas. Esta obra no solo introdujo las técnicas de la escritura automática y la imaginería onírica, sino que también demostró la capacidad del español para albergar las complejidades y la libertad expresiva del surrealismo.
La crítica, a menudo influenciada por el contexto político de la época, no siempre valoró justamente la obra de Hinojosa. Fue descalificado por algunos críticos comunistas, quienes lo tildaron de
“bohemio con cuenta corriente” o “señorito andaluz” [1]. Sin embargo, el tiempo ha permitido una reevaluación de su figura y su obra, reconociéndolo como un poeta innovador y esencial para entender la evolución de la poesía española en el siglo XX.
Su poesía, con su mezcla de lirismo tradicional y audacia vanguardista, sigue siendo objeto de estudio y admiración. La recuperación de sus Poesías completas ha permitido a nuevas generaciones de lectores y académicos apreciar la riqueza y complejidad de su universo poético. Hinojosa no solo fue un testigo de su tiempo, sino un creador que, a través de su obra, exploró las profundidades del subconsciente y las posibilidades del lenguaje, dejando un legado que trasciende las circunstancias de su trágica vida.

Llegará el olvido

 

Sé que llegará el olvido

dejando las mañanas huecas,

al perder aquello

que a tu corazón asistía.

Aún así,

seguirán las rosas y los geranios,

salpicando de colores el vacío

que la desidia impregna.

Díaz Casares



Este poema de Díaz Casares nos sumerge en un sentimiento de **melancolía y resignación ante la pérdida inevitable**.

El autor reflexiona sobre el paso del tiempo y la llegada del "olvido", que dejará una sensación de vacío ("mañanas huecas") tras la desaparición de algo o alguien fundamental para el corazón.

Sin embargo, el poema no se queda solo en la tristeza. Ofrece un contraste esperanzador al afirmar que, a pesar de esa ausencia, la vida y la belleza continuarán su ciclo: "seguirán las rosas y los geranios, / salpicando de colores el vacío". Es una aceptación serena de que, aunque la pérdida deja una marca de "desidia" y vacío, la naturaleza y la belleza del mundo persisten, ofreciendo consuelo y color.

En resumen

El poema nos sumerge en una dualidad:

La **tristeza** por lo que se ha perdido o se perderá.

*   La **serenidad** de aceptar que la vida continúa, encontrando belleza incluso en la ausencia.





El pasado es tiempo vencido.

No declino las palabras, 

con ellas, deletreo momentos de olvido. 

Me ordenan recuerdos y pesados trances 

que dejaron cada uno, lo suyo. 

El pasado, es tiempo vencido.

Cargado quedó de lujurias y deseos 

mentalmente reprimidos.

Y siguen llegando voces, voces asentadas

entre clamores y ruidos

...Dejarme secuelas temporales,

tantear lo que vivo.

Díaz Casares 



Este poema de Díaz Casares transmite una profunda introspección sobre el peso del pasado y el poder de la memoria, todo ello a través del acto de escribir.

Aquí hay un desglose de los sentimientos y las ideas que transmite:


La escritura como catarsis:

El autor no rechaza las palabras, sino que las utiliza como una herramienta para explorar y dar forma a "momentos del olvido". La escritura se convierte en un acto para confrontar lo que ha sido reprimido o dejado atrás.


El peso de los recuerdos:

El poema habla de "recuerdos y pesados trances", sugiriendo que el pasado no es ligero, sino una carga que ha dejado una marca ("dejaron cada uno, lo suyo").


La naturaleza del pasado:

La frase "El pasado, es tiempo vencido" es clave. Implica que, aunque el pasado ya terminó, su influencia persiste. Está lleno de "lujurias y deseos mentalmente reprimidos", lo que indica una lucha interna con impulsos y anhelos no resueltos.


Conflicto interno y persistencia:

Las "voces asentadas entre clamores y ruidos" que siguen llegando simbolizan los ecos del pasado que irrumpen en el presente. Estos recuerdos no son pacíficos; son ruidosos y conflictivos, dejando "secuelas temporales".


Incertidumbre en el presente:

El verso final, "tantear lo que vivo", revela que esta inmersión en el pasado afecta la percepción del presente. El autor no vive con certeza, sino que "tantea", como si caminara a ciegas, influenciado por las sombras de lo que fue.


En resumen

El poema transmite una sensación de melancolía y lucha interna. Es el retrato de alguien que utiliza la palabra para ordenar el caos de su memoria, enfrentando un pasado cargado de deseos reprimidos que sigue proyectando su sombra sobre el presente, generando incertidumbre y secuelas emocionales.




.

Un recodo



¡Ay! Los sueños. 
Se quedan sin más, 
en un recodo 
...Un recodo, donde 
lo incierto desvanece 
atrapado en sus dudas. 
En un recodo sin más, 
donde el aliento 
rememora vaguedades 
sin números ni reglas 
...Un recodo, donde 
aquellas lealtades 
que fueron, decapitan 
nuevos tiempos que llegan 
arropando crepúsculos 
de virginal elocuencia. 
¡Ay! Los sueños. 

Díaz Casares 
 



Este poema de Díaz Casares transmite una profunda sensación de **melancolía, nostalgia y desilusión** ante los sueños no cumplidos.

El autor utiliza la metáfora de "un recodo" para describir el lugar donde los sueños quedan estancados y olvidados. Este no es un lugar de paz, sino un espacio de incertidumbre y duda, donde "lo incierto desvanece atrapado en sus dudas".

El poema evoca los siguientes sentimientos y temas:

El paso del tiempo:
Se percibe una lucha entre el pasado y el presente. Las "lealtades que fueron" parecen obstaculizar los "nuevos tiempos que llegan", sugiriendo que el peso de lo que fue impide abrazar el futuro.

La pérdida y el olvido:
Los sueños se convierten en "vaguedades", recuerdos imprecisos que han perdido su fuerza y claridad originales. El aliento que los "rememora" lo hace sin la estructura de "números ni reglas", como si fueran meros susurros del pasado.

La desilusión:
El lamento inicial "¡Ay! Los sueños" se repite al final, cerrando el poema con un tono de resignación y tristeza. Los sueños, que una vez pudieron ser vibrantes, ahora "decapitan nuevos tiempos", indicando que la frustración del pasado aniquila la esperanza futura.

La belleza melancólica:
A pesar de la tristeza, el poema tiene una "virginal elocuencia". Describe la decadencia de los sueños con imágenes poéticas como "arropando crepúsculos", lo que le da una belleza nostálgica al sentimiento de pérdida.

En resumen
El poema transmite la dolorosa experiencia de ver cómo los sueños y aspiraciones se desvanecen con el tiempo, quedando atrapados en un limbo de recuerdos vagos y oportunidades perdidas que ensombrecen el presente.






jueves, 28 de agosto de 2025

Codicias humanas

 

Padecemos el agudo alboroto

de las codicias humanas,

que dejan, penumbras dispersas

incertidumbres y rencores,

enquistados en el Tiempo.


...Vivimos crueles pantomimas

que sustentan discursos sutiles,

para enredar la memoria

sobre lo que pasó y pasa,

dejando sin valores

el trasiego humano.

Díaz Casares


La condición humana está marcada hoy por la avaricia y la codicia, convertidas en valores por el pensamiento liberal dominante. Su implantación ha dado lugar a la corrupción política, consagrada por las mayorías parlamentarias. Este comportamiento tiene una arquitectura cerebral que las neurociencias podrían explicar y atemperar. Por Javier del Arco (*).

https://tendencias21.levante-emv.com/la-avaricia-y-la-codicia-arruinan-a-la-condicion-humana_a44617.html



El poema nos delata una profunda crítica social y una reflexión sobre la condición humana. A través de sus versos, el autor revela varios aspectos clave:

La codicia como fuente de conflicto:
El poema comienza señalando directamente "el agudo alboroto de las codicias humanas". Esto nos indica que la avaricia y el deseo desmedido son la raíz de muchos de los sufrimientos y conflictos que padecemos.

Las secuelas negativas:
Estas codicias no son inofensivas; dejan consecuencias duraderas como "penumbras dispersas, incertidumbres y rencores". El poema sugiere que estas emociones negativas quedan "enquistadas en el Tiempo", afectando no solo el presente sino también el futuro.

La manipulación de la verdad:
La segunda estrofa habla de "crueles pantomimas" y "discursos sutiles". Esto delata la existencia de engaños y manipulaciones que buscan confundir y "enredar la memoria" colectiva sobre la historia y la realidad actual ("lo que pasó y pasa").

La pérdida de valores:
El resultado final de esta codicia y manipulación es la devaluación de la experiencia humana. La frase "dejando sin valores el trasiego humano" es una denuncia de cómo se vacía de sentido y ética la vida y las interacciones entre las personas.

En resumen
El poema de Díaz Casares delata una sociedad afligida por la codicia, la cual genera rencor e incertidumbre. Denuncia cómo la verdad es manipulada a través de discursos engañosos, lo que finalmente conduce a una erosión de los valores fundamentales que deberían guiar la existencia humana.





miércoles, 27 de agosto de 2025

Cumplen o ignoran

 

La Vida,

fugaz y persistente,

nos lleva al tumulto

de días y horas

que pasan dejando,

soles y sangres rendidos,

donde panes y amores,

cumplen o ignoran

a duras sus destinos.

Díaz Casares 



El poema de Díaz Casares define la vida como una dualidad constante, un viaje lleno de contrastes y contradicciones.

A través de sus versos, el poema explora las siguientes ideas:


La naturaleza efímera y tenaz de la vida: 

La describe como "fugaz y persistente", reconociendo que aunque el tiempo pasa rápidamente, la vida misma lucha por continuar.

El caos y la rutina:

Nos arrastra al "tumulto de días y horas", sugiriendo tanto el desorden y la confusión como el paso implacable y a veces monótono del tiempo.


El sacrificio y el agotamiento:

La imagen de "soles y sangres rendidos" evoca el esfuerzo diario, el cansancio y los sacrificios que se hacen a lo largo de la vida.


Las necesidades básicas y los anhelos:

Se mencionan "panes y amores", que representan tanto las necesidades fundamentales (el sustento) como las emocionales y espirituales (el amor, los afectos).


El destino y el azar:

El verso final, "cumplen o ignoran a duras sus destinos", sugiere que, a pesar de todos los esfuerzos, el resultado final de nuestras vidas puede estar sujeto tanto a un camino predestinado como a la indiferencia del universo, y que aceptar ese destino es a menudo una lucha difícil.


En esencia

El poema define la vida como una experiencia agridulce y compleja, marcada por la lucha, el paso del tiempo, el amor, la necesidad y la incertidumbre ante el destino.





lunes, 25 de agosto de 2025

De nuestro diminuto cosmos

 

¿En que derroteros 

quedará la huella 

de las lucha, pasiones 

y las secuencias 

de nuestra 

humana presencia?


...Donde todo trasciende.

La vida, deja lo vivído, 

en el limbo 

de nuestro personal 

y diminuto cosmos,

solapándose en el misterioso

polvo de estrellas, 

de donde proceden

las dudas 

insoslayables y permanentes,

de nuestro pautado proceder,

en los páramos abiertos 

del sinfín estelar.

Díaz Casares 



Este es un poema de profunda reflexión filosófica sobre la trascendencia y el legado de la existencia humana.
El autor, Díaz Casares, se pregunta sobre el destino final de nuestras experiencias vitales: las luchas, las pasiones y todo lo que conforma nuestra vida. Se cuestiona dónde queda la "huella" de nuestra presencia una vez que hemos partido.
El poema sugiere que todo lo vivido queda en una especie de "limbo", un espacio personal e íntimo ("nuestro personal y diminuto cosmos"). Sin embargo, este legado individual no permanece aislado, sino que se mezcla y se funde con el universo ("solapándose en el misterioso polvo de estrellas").
Esta conexión con el cosmos es la fuente de las grandes dudas existenciales ("las dudas insoslayables y permanentes") sobre nuestro propósito y nuestro camino en la inmensidad del universo ("los páramos abiertos del sinfín estelar").
En resumen, el poema trata sobre:
  • La fugacidad de la vida: La preocupación por lo que queda después de nosotros.
  • La trascendencia: La idea de que nuestras vidas, aunque pequeñas, se reintegran en el vasto universo del que surgimos.
  • La duda existencial: La incertidumbre sobre el sentido de nuestra existencia frente a la inmensidad del cosmos.
Es una meditación sobre cómo lo personal y finito se conecta con lo universal e infinito, dejando una estela de preguntas permanentes sobre nuestro lugar en el universo.




sábado, 23 de agosto de 2025

Al amigo poeta Eudald Escala


Tú lo sabías Eudald, somos poetas.
Es imposible, inevitable, 
que nos persiga 
desde la explosión primigenia, 
el polvo de estrellas 
que la nada del mas allá, 
destinó a las musas y ellas, 
son constantes 
en el dolor, el infortunio, 
la belleza y el amor 
o el basculante 
e hiriente desamor,
tragedia que derrumba 
almas y cuerpos, 
hundiéndose en soledad 
y profunda miseria pero; 
la poesía renace ahí,
nosotros los poetas, 
padecemos 
ese dolor mas que nadie. 

Un Abrazo y un recuerdo eterno, 
desde mi exilio lírico poético itinerante.
Mayo de 2024. Malgrat de Mar 
Díaz Casares 


Juan Díaz Casares y 
Eudald Escala Pujadó                   
Encuentro de
poetas en el metro.
Barcelona Octubre 2013      

https://delaluzyotrosdelirios.blogspot.com/search?q=Eudald+


Que transmite éste poema 

Este poema de Díaz Casares, dirigido a un colega poeta llamado Eudald Escala, es una reflexión profunda y sentida sobre la naturaleza ineludible de la vocación poética y el sufrimiento que a menudo la acompaña.

A continuación, se desglosan los principales temas y sentimientos que transmite:

La Poesía como Destino Inevitable: 

El poema comienza estableciendo que ser poeta no es una elección, sino una condición casi cósmica ("es imposible, inevitable, / que nos persiga desde la explosión primigenia"). El "polvo de estrellas" sugiere que la inspiración poética es una fuerza fundamental del universo, destinada a las musas que, a su vez, la imponen a los poetas.

El Dolor como Fuente de Inspiración: 

Díaz Casares subraya que las musas son "constantes en el dolor, en el infortunio". La poesía no nace solo de la belleza y el amor, sino también, y quizás con más fuerza, del "basculante e hiriente desamor". Esta idea conecta directamente la creación artística con las experiencias humanas más dolorosas.

La Sensibilidad Aguda del Poeta:

El poema transmite que los poetas no solo observan el sufrimiento, sino que lo experimentan de una manera más intensa ("los poetas padecemos ese dolor más que nadie"). Su persistencia puede derrumbar "almas y cuerpos", llevándolos a la "soledad y miseria profunda". Esta es la carga y, paradójicamente, la materia prima del poeta.

El Renacimiento a Través de la Creación: 

A pesar de la desolación, el poema ofrece una nota de resiliencia. Es precisamente en ese "bullicio" de dolor y caos donde "la poesía renace". El acto de escribir se convierte en una forma de procesar, transformar y dar sentido al sufrimiento, reafirmando la identidad del poeta.

Sentimiento de Hermandad y Exilio:

Al dirigirse a Eudald y firmar desde su "exilio poético itinerante", el autor crea un fuerte sentimiento de camaradería. Reconoce que ambos comparten esta carga y esta bendición. El "exilio" puede interpretarse como una metáfora del aislamiento que siente el artista, un viajero perpetuo en su propio mundo interior, apartado de una sociedad que no siempre comprende su profunda sensibilidad.

En resumen

El poema transmite una visión agridulce de la vida poética: es un destino ineludible, alimentado por el dolor y el infortunio, que aísla y consume. Sin embargo, también es una fuerza vital que renace de sus propias cenizas, uniendo a quienes comparten esta vocación en un lazo de comprensión y mutuo consuelo.



jueves, 21 de agosto de 2025

Como la luz

Como la luz que nos rodea

en el amplio ensueño

de las distancias y sus colores.

Como la luz que abre espacios

y ociosas dependencias

a la contemplación

de lo bello y sus descuidos

...Con ella,

fuimos abriendo lo angosto

de los cotidianos caminos.

Díaz Casares 



El poema de Díaz Casares utiliza la luz como una metáfora central para transmitir un mensaje de apertura, revelación y superación

Analizando los versos, se pueden extraer las siguientes ideas:

La luz como guía y reveladora de belleza:
El poema comienza comparando algo o alguien con "la luz que nos rodea en el amplio ensueño de las distancias y sus colores". Esto sugiere que la luz (o lo que representa) permite apreciar la belleza del mundo en toda su extensión y matices, abriendo espacios "a la contemplación de lo bello y sus descuidos".

La luz como agente de cambio:
La estrofa final es clave: "Con ella, fuimos abriendo lo angosto de los cotidianos caminos". Aquí, la luz se convierte en una herramienta activa que permite superar las limitaciones, la monotonía y las dificultades de la vida diaria ("lo angosto de los cotidianos caminos").

En resumen
El mensaje principal es que, al igual que la luz ilumina y expande el mundo físico, una fuerza inspiradora —que podría ser el amor, el conocimiento, la esperanza o la compañía de alguien— tiene el poder de ampliar nuestros horizontes, revelarnos la belleza oculta en lo cotidiano y ayudarnos a trascender las dificultades de la vida.




martes, 19 de agosto de 2025

El llanto aún desgarra corazones

 

Poetas, amigos

...la Belleza 
en silencio se retira
aguardando entre rendijas
de luz y esperanza,
recorriendo los campos,
y el calor de las casas.

Poetas
...el llanto
aún desgarra corazones
con silencios que se clavan
en paredes y en las almas.
Poetas amigos
...lo que yo sé,
se fundió en el Tiempo
y sus distancias inabarcables.
El reguero que las voces abre,
el olvido lo aprovecha,
quedando sobre los montes
batallones de tristeza.

Díaz Casares 




Gracias por compartirlo. Es un poema hondo, fraterno, casi un llamado en voz baja.
¿Qué evoca?
Evoca un tiempo herido, colectivo. No habla desde el yo aislado, sino desde un nosotros que observa cómo la Belleza —cansada, quizá asustada— se retira en silencio, pero no desaparece: queda agazapada en las rendijas, en lo mínimo, en la luz tenue que aún cruza los campos y el calor doméstico. Hay ahí una esperanza frágil, casi clandestina.
El llanto, en cambio, es presente y expansivo: ocupa casas, paredes y almas. El silencio no es paz, es un clavo. Se siente una atmósfera de poscatástrofe emocional o histórica: duelo compartido, pérdidas que no terminan de nombrarse.
Cuando el poema vuelve a llamar a los poetas, lo hace desde la conciencia del Tiempo como disolución: lo sabido se funde, las voces dejan un reguero que el olvido aprovecha. Y la imagen final —batallones de tristeza sobre los montes— es potentísima: la pena ya no es íntima, es paisaje, geografía, memoria sedimentada.
En conjunto, el poema evoca:
Resistencia silenciosa de la belleza
Dolor colectivo y doméstico
El desgaste del tiempo y la fragilidad de la palabra
Una responsabilidad ética del poeta frente al olvido

El poema de Díaz Casares es una obra de profunda carga introspectiva y melancólica que explora la intersección entre la belleza, el dolor humano y el paso inexorable del tiempo. A través de una voz lírica que se dirige a sus iguales («Poetas, amigos»), el autor construye una reflexión sobre la fragilidad de la existencia y la persistencia de la tristeza en el mundo.

En conclusión
El poema es un llamado a la **solidaridad en el sentir**. Al invocar a otros poetas, Díaz Casares reconoce que la labor del artista es dar testimonio de esa belleza que se retira y de ese dolor que permanece, actuando como guardianes de una memoria que, aunque amenazada por el olvido, encuentra en el verso su último refugio.






domingo, 17 de agosto de 2025

El relevo de recuerdos

Sin esperarlas, al meditar, 

aparecen pausas somnolientas, 

marcando el relevo de recuerdos 

que atesora la mente. 

Entre suspiros, se avivan 

momentos de vivencias pasadas

en las mañanas con su luz, que dejan, 

alegrías y resignada nostalgia 


...Los días llegan vírgenes 

al aturdimiento humano, 

donde el trasiego inevitable 

de sus dispares convivencias, 

viola sin menoscabo 

el paso de las horas.

Díaz Casares 




Este poema de Díaz Casares nos habla sobre la naturaleza de la memoria, el paso del tiempo y la experiencia humana. A través de sus versos, el poema explora varias ideas:

La memoria involuntaria:

El poema comienza describiendo cómo, durante la meditación o en momentos de calma ("pausas somnolientas"), los recuerdos surgen sin ser llamados. Estos recuerdos, atesorados por la mente, traen consigo una mezcla de "alegrías y resignada nostalgia", sugiriendo que el pasado es una fuente tanto de felicidad como de melancolía.

El contraste entre el pasado y el presente:

La primera estrofa se enfoca en el recuerdo ("vivencias pasadas"), mientras que la segunda se traslada al presente. Describe los días como "vírgenes", es decir, nuevos y llenos de potencial.


El caos de la vida diaria:

Esta pureza de un nuevo día se enfrenta al "aturdimiento humano" y al "trasiego inevitable". Estas frases pintan una imagen de la vida cotidiana como un torbellino de actividades y relaciones ("dispares convivencias") que consumen las horas de manera implacable ("viola sin menoscabo el paso de las horas"). En esencia, el poema contrasta la introspección y el mundo de los recuerdos con el ritmo a menudo caótico e implacable de la vida diaria. Nos dice que mientras nuestra mente atesora y revive momentos pasados con una mezcla de dulzura y tristeza, el presente sigue avanzando, consumiendo nuestro tiempo y atención de forma inevitable.


Lastres que intoxican

  Lastres que intoxican Todo se fundió  entre alegorías del pasado. Entonces, los silencios  eran salobres, retorcidos  entre plagios usurpa...