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miércoles, 10 de septiembre de 2025

Gabriel Celaya (1911-1991) poeta

 

Gabriel Celaya (1911-1991) poeta, comunista, republicano y no neutral, celebramos su centenario el 18 de Marzo de 2011




«Ser poeta es encontrar
en otros la propia vida.
No encerrarse; darse a todos;
ser sin ser melancolía,
y ser también mar y viento,
memoria de las desdichas...»

Gabriel Celaya


BUENOS DÍAS, GABRIEL

Las olas son las olas.
Gabriel Celaya.


Tres poetas en uno / semillero
de tantos más / tu ánima insumisa
se topó con la muerte y su pesquisa
y la puso a cuidar tu invernadero
especialista en empezar de cero
detonaste la bomba de la risa
sin dios sin espejismos y sin prisa
perro viejo / filósofo / ingeniero

fiel a tu gente / a Amparo / y a ti mismo
a pesar de tus ráfagas de triste
te encaraste jovial con el abismo

hombre en medio del mundo y hombre a solas
junto al mar fuiste humilde y escribiste
simplemente / las olas son las olas

Mario Benedetti.
* Publicado en A Celaya, Colectivo Homenaje a Celaya, 1993.

ESPAÑA EN MARCHA

Nosotros somos quien somos.
¡Basta de Historia y de cuentos!
¡Allá los muertos! Que entierren
como Dios manda a sus muertos.

Ni vivimos del pasado,
ni damos cuerda al recuerdo.
Somos, turbia y fresca, un agua
que atropella sus comienzos.

Somos el ser que se crece.
Somos un río derecho.
Somos el golpe temible
de un corazón no resuelto...

Gabriel Celaya.

Paco Ibañez. España en marcha...clika

ESPAÑA EN MARCHA


Gabriel Celaya, Amparixu Gastón, Rafael Alberti, en Fuente Vaqueros, en el homenaje popular a Federico Garcia Lorca

CANTO A LOS MÍOS ( del libro, Canto en lo mío)

Antes de España, ya estábamos los vascos
trabajando entre las piedras, trabajados
--((aizcora)), ((aitzur)), ((askon)),(( aizto))--1
sufriendo y golpeando
para salvar las formas posibles de la nada,
para ser simplemente frente al inmenso caos,
para llorar espeso como suda la carne,
y alzarnos aún cuadrados,
no por naturaleza sino porque luchando
nos hicimos quienes somos yan sanamente sanos.

Antes de España, ya estábamos los vascos
alzados, siempre alzados...


(1) (( Hacha, azada, flecha, cuchillo)).






Biografía poemas clika 

Mi tiempo (Barcelona 10 de diciembre de 1970)


Mi tiempo (Barcelona 10 de diciembre de 1970)


Tranvía de Barcelona años 60/70 Via Julia-Roquetas 

¡Cuantas mañanas soleadas
he perdido en el olvido!

Ni montes, ni veredas,
ni el viento, ni los pinos.

Tengo los ojos llenos de gentes,
de verlas y verlas, las descuido.
                 Un día y otro día...
...hora... trabajo... tranvía.

¡Más son los días monótonos
que he vivido sin sentido!
...el ruido...el ruido!
Díaz Casares 

Juan Díaz Casares.

El Tiempo se nos va

 

Para qué inquietarse

recuperando nombres,

ni siquiera latitudes.

Todo lo pasado,

dejó sonidos y senderos

cargados de espejismos.


La memoria retiene,

lo que cada día

se tornó en lujuriosas

vivencias sin sentido.

El Tiempo se nos va…

Apenas queda un sueño

cargado de tumultos pasajeros.

Díaz Casares



El poema de Díaz Casares evoca una profunda reflexión sobre la naturaleza efímera del tiempo y la memoria. A través de sus versos, transmite varias ideas y sentimientos:

La inutilidad de aferrarse al pasado:

El poema comienza cuestionando el sentido de recuperar "nombres" y "latitudes", sugiriendo que los detalles concretos del pasado pierden importancia con el tiempo.

La fugacidad de la vida:

La frase "El Tiempo se nos va…" es el eje central del poema, subrayando la sensación de que la vida es transitoria y se escapa constantemente.

La naturaleza selectiva y a veces engañosa de la memoria:

Se menciona que la memoria no guarda todo, sino principalmente "vivencias sin sentido" que en su momento fueron intensas ("lujuriosas"). El pasado se convierte en "sonidos y senderos cargados de espejismos", indicando que lo que recordamos es una versión distorsionada y no la realidad completa.

El sentimiento de vacío y melancolía:

Al final, queda la sensación de que, a pesar de haber vivido intensamente, lo que perdura es apenas un "sueño cargado de tumultos pasajeros". Esto evoca una sensación de melancolía por lo que se ha perdido y la insignificancia de muchas de nuestras vivencias ante el paso del tiempo.

En resumen

El poema evoca **nostalgia, melancolía y una aceptación resignada del carácter efímero de la existencia**, invitando a reflexionar sobre qué es lo que realmente perdura una vez que el tiempo ha pasado.




Ya todo es deambular


Los días pasan.

Ya todo es deambular

por el incisivo razonamiento

de los recuerdos, y es ahí,

donde acechan

los más lejanos quizá,

aquellos de la niñez

que forjaron

el ser personal que uno es.


Pero todo queda

y lo hecho, se revisa

con este desdén complacido

que el tiempo

nos deja y en el, se intuyen

las apetencias lógicas

de la memoria desordenada.

Díaz Casares 



El poema evoca una profunda sensación de **nostalgia y reflexión sobre el paso del tiempo y la construcción de la identidad**. A continuación, se desglosan las ideas principales:


1.La Melancolía del Recuerdo:

El poema comienza con la idea de que la vida, con el tiempo, se convierte en un "deambular por el incisivo razonamiento de los recuerdos". Esto sugiere que el presente está fuertemente influenciado por una revisión constante del pasado, un acto que puede ser tanto doloroso ("incisivo") como sin rumbo ("deambular").

2.La Importancia de la Niñez:

Se enfoca en los recuerdos de la niñez como los cimientos de la personalidad ("aquellos de la niñez que forjaron el ser personal que uno es"). Estos recuerdos, aunque "lejanos", son fundamentales y están siempre presentes ("acechan"), moldeando quiénes somos hoy.

3.La Permanencia del Pasado:

La frase "Pero todo queda" refuerza la idea de que nada se pierde realmente. El pasado no desaparece, sino que permanece para ser examinado.

4.Una Mirada Compleja al Pasado:

El "desdén complacido" es una expresión clave que revela una dualidad. Hay una especie de aceptación resignada y hasta satisfecha de lo que se fue, pero también una distancia crítica. Es como mirar atrás con la sabiduría que da el tiempo, reconociendo tanto los aciertos como los errores sin un arrepentimiento paralizante.

5.La Memoria Desordenada:

Finalmente, el poema concluye que en este proceso de revisión del pasado, la memoria no es lineal ni lógica. Las "apetencias lógicas de la memoria desordenada" sugieren que intentamos encontrarle un sentido o un orden a un cúmulo de recuerdos que, por naturaleza, es caótico y emocional.

En resumen

El poema evoca la introspección de una persona que, al sentir el paso de los días, se sumerge en sus recuerdos, especialmente los de la infancia, para entender cómo estos han definido su identidad. Es una reflexión agridulce sobre cómo el tiempo nos permite reinterpretar nuestro pasado con una mezcla de distancia y aceptación.




La maldad nos domina.


No esperemos 

que la misteriosa fuerza

que nos dejó libres en este

páramo del infinito Cosmos,

nos señale y frene 

la crueldad que ejercemos.

Lleva milenios 

nuestro tránsito terrenal,

patrullando sin tregua 

entre discordias

y al azar del egoísmo

y las migajas, del imperio

de la humana maldad 

que domina.

Díaz Casares 

El virus más peligroso del mundo es LA MALDAD HUMANA...



Análisis de lo que Evoca el Poema

El poema, junto con la imagen que lo acompaña, evoca una profunda sensación de **pesimismo y desolación** sobre la condición humana. A continuación, se desglosan los sentimientos e ideas principales que transmite:

La Maldad como una Enfermedad Incurable:

Al comparar la maldad con "el virus más peligroso", el poema sugiere que es una plaga inherente a la humanidad, más destructiva que cualquier enfermedad biológica. No es un agente externo, sino una parte intrínseca de nuestra naturaleza que nos "domina".

Abandono y Responsabilidad:

El poema nos sitúa en un "páramo del infinito Cosmos", abandonados por una "fuerza misteriosa". Esta idea refuerza que no debemos esperar una intervención divina o externa para salvarnos de nosotros mismos. La responsabilidad de frenar la crueldad recae enteramente en la humanidad, aunque el poema duda de nuestra capacidad para hacerlo.

Un Ciclo Interminable de Conflicto:

La frase "Lleva milenios nuestro tránsito terrenal, patrullando sin tregua entre discordias" evoca la idea de que la historia humana no es una de progreso, sino un ciclo perpetuo de conflictos, egoísmo y luchas por "migajas". La maldad no es un evento aislado, sino el motor constante de nuestra existencia.

Desesperanza y Resignación:

La imagen de la figura esquelética y sedienta junto a un grifo seco es una metáfora visual poderosa. Representa la sed de bondad, compasión o esperanza en un mundo donde la fuente está controlada o agotada por la crueldad de otros. La conclusión del poema, "la humana maldad que domina", no ofrece ninguna solución, dejando al lector con un sentimiento de resignación ante un mal que parece invencible.

En resumen

El poema es una reflexión sombría sobre la naturaleza humana, argumentando que la maldad es una fuerza endémica y dominante que ha definido nuestra historia y de la cual no podemos esperar ser rescatados.



martes, 9 de septiembre de 2025

Dejarme la armonía


Llevaros todo

pero; dejar la palabra

argumentando ideas

o defendiendo metáforas,

utopías

...llevaros todo.

Quedaros el carro de la compra

con esos miles de objetos

amarrados a lo excesivo.


Llevaros todo...

dejar el viejo equilibrio

de la Tierra, sus mares,

montañas, bosques, 

valles y praderas

que asientan el color

de cada día.


Llevaros lo superfluo.

Dejar la armonía

de brazos, palabras

y del Tiempo

en su ciclos y cadencia,

junto a peces y pájaros

que fluyen confluyen

junto a los demás seres,

del mismo y para el mismo

nutriente, la Vida.


Dejarme en armonía.

Me sobra todo

…menos la luz

de cada día.

Díaz Casares 



Este poema de Díaz Casares evoca un profundo sentimiento de **desapego de lo material y un anhelo por volver a lo esencial y natural**.


El autor contrapone la acumulación de "miles de objetos amarrados a lo excesivo" con la permanencia y el valor de la naturaleza y las experiencias humanas fundamentales. Pide que se lleven "todo lo superfluo" para quedarse con lo que realmente importa:


La naturaleza:

"el viejo equilibrio de la Tierra, sus mares, montañas, valles, bosques, praderas".

Las conexiones humanas:

"la armonía de brazos, palabras".

El ritmo de la vida:

"el Tiempo en su ciclos y cadencia, junto a peces y pájaros".

La vida misma:

"Sobra todo… menos la luz de cada día".

En esencia, el poema es una crítica al consumismo y una celebración de la simplicidad, la naturaleza y la armonía existencial. Evoca una sensación de paz que se encuentra al soltar las cargas innecesarias y apreciar la belleza intrínseca del mundo y de la vida.




Los dolores del pasado,

 

Podemos distraernos

con las lágrimas que lubrican

los dolores del pasado,

dejando en los ojos miradas

con asombro contenido

o lanzando palabras

que los labios desconocen

pero; todo depende

del Tiempo, 

fugaz, misterioso

en sus estrictas sentencias.

Díaz Casares 



Qué evoca el poema

El poema, junto a la imagen de un reloj semienterrado en la arena, evoca una profunda reflexión sobre el **paso del tiempo** y su relación con el **dolor y los recuerdos.

La inevitabilidad del tiempo:

La imagen del reloj, un medidor del tiempo, siendo consumido por la arena (como en un reloj de arena gigante) sugiere que el tiempo avanza de forma implacable, enterrando el pasado.

El refugio en el dolor:

Los primeros versos hablan de "distraernos con las lágrimas", lo que sugiere que a veces nos aferramos al sufrimiento pasado como una forma de sentir algo, aunque sea doloroso. Es una manera de no olvidar, pero también de no avanzar.

La impotencia ante el destino:

El poema concluye que, sin importar cómo intentemos lidiar con nuestros recuerdos (con tristeza, asombro o palabras vacías), al final todo está sujeto al "Tiempo". Este es descrito como una fuerza "fugaz" e incontrolable que dicta sus "estrictas sentencias", decidiendo qué sana, qué se olvida y qué perdura.

En resumen

El poema transmite una sensación de melancolía y resignación ante el poder del tiempo para sanar, pero también para dictar el final de todas las cosas, incluidos nuestros dolores más profundos.





Ausencia


Ausencia...
Surge tu nombre 
en la armonía de la tarde 
mientras, yo, desprevenido
en mis regocijos mentales.  

Inevitable la aureola  
de tu silueta
ocupando los espacios
que dejó tu ausencia
pero; en ellos ya,
se agranda el tiempo
en un sinfín 
de laberintos desconsolados.
Díaz Casares 

 


El poema "Ausencia" de Díaz Casares evoca un profundo sentimiento de **nostalgia, soledad y anhelo** por una persona que ya no está. El autor describe cómo el recuerdo de esa persona aparece inesperadamente en su mente, llenando los vacíos que ha dejado su partida.

La obra transmite la dolorosa sensación de que el tiempo se expande y se retuerce en "laberintos de desconsuelos", una metáfora que refleja la confusión y el sufrimiento de vivir sin la presencia del ser amado.





Distancia oscura,


Cuando el silencio

fundió los recuerdos

en su distancia oscura,

un tropel de besos

sin comienzo,

desparramó los días

entre soledades y dudas

...Quedó la incógnita

de aquel momento,

allá, donde los ojos fijaron

su incumplido encuentro.

Díaz Casares 





El poema de Díaz Casares evoca una profunda sensación de **nostalgia, pérdida y anhelo**. A través de sus versos, se puede sentir el peso de un amor o un encuentro que nunca llegó a concretarse del todo, dejando una estela de melancolía y preguntas sin respuesta.
Analicemos las ideas que transmite:

El paso del tiempo y el olvido:
Frases como "Cuando el silencio fundió los recuerdos en su distancia oscura" sugieren que el tiempo ha pasado, debilitando las memorias y dejando solo una sensación lejana de lo que fue.

La intensidad de lo no vivido:
"Un tropel de besos sin comienzo" es una metáfora poderosa que habla de un potencial de amor y pasión que nunca se inició, pero cuya fuerza se siente con la misma intensidad que si hubiera ocurrido.

La soledad y la incertidumbre:
El poema describe cómo esa falta de conclusión "desparramó los días entre soledades y dudas", transmitiendo un sentimiento de vacío y la constante pregunta sobre lo que pudo haber sido.

El momento decisivo y perdido:
El final, "allá, donde los ojos fijaron su incumplido encuentro", cristaliza toda la emoción del poema en una sola imagen: una mirada, una oportunidad, un momento clave que quedó suspendido en el tiempo sin llegar a cumplirse.

En resumen
El poema evoca la melancolía de una promesa rota o un amor no realizado, cuyo recuerdo sigue vivo no por lo que fue, sino por todo lo que pudo haber sido.



lunes, 8 de septiembre de 2025

Ecos agudos

Así como llegan
ciclos de luz
que deslumbran miradas,
entre resplandores que
el espacio encamina
hasta la profundidad
inabarcable del paisaje
...Cargado también está,
de ecos agudos, clamores,
de las muchas maldiciones
a los sufrimientos
que la codicia ajena mantiene.
Díaz Casares


El poema de Díaz Casares, superpuesto a una imagen  arbolada, evoca una profunda dualidad en la experiencia humana y en la percepción del mundo.

Por un lado, el poema habla de **"ciclos de luz que deslumbran miradas"** y **"resplandores que el espacio encamina"**. Estas frases sugieren momentos de claridad, esperanza, belleza y revelación. Evocan la majestuosidad de la naturaleza y los instantes de inspiración que nos llenan de asombro y nos guían hacia una comprensión más profunda de nuestro entorno. La imagen de los árboles, con la luz filtrándose a través de sus hojas, refuerza esta sensación de un paisaje vivo y luminoso.

Sin embargo, el poema da un giro abrupto hacia una realidad más sombría. Declara que el mismo paisaje está **"cargado también... de ecos agudos, clamores, de las muchas maldiciones a los sufrimientos que la codicia ajena mantiene"**. Esta segunda parte evoca sentimientos de:

*   **Dolor y sufrimiento:** Los "ecos agudos" y "clamores" son una metáfora del dolor persistente y las voces de quienes sufren.
*   **Injusticia social:** La causa de este sufrimiento se atribuye directamente a la "codicia ajena", señalando una crítica a la avaricia y la desigualdad que generan opresión y miseria.
*   **Memoria histórica:** El paisaje no es solo un espacio físico, sino un testigo silencioso de la historia y de las luchas humanas que han tenido lugar en él. Los árboles viejos y retorcidos de la imagen pueden simbolizar esta carga histórica y la resistencia a través del tiempo.

En conjunto, el poema evoca un **contraste agudo entre la belleza visible y el sufrimiento oculto**. Nos invita a mirar más allá de la superficie luminosa de la realidad para reconocer las historias de dolor e injusticia que a menudo se ignoran. Es una reflexión sobre cómo la belleza y el sufrimiento coexisten en el mismo espacio, recordándonos que todo paisaje tiene una memoria cargada tanto de luz como de oscuridad.


Retos nuevos

 

Siempre de paso

las secuencias

que vive

el límite humano.

Van llegando

horas que oprimen,

remitiendo lo vivido a

disturbios pasados.

Ellas traen retos nuevos,

marcando sin pausa

que lo hecho queda y

al pasar, nos deja

su huella en las galerías

misteriosas de la mente,

donde adolece, marcando

con su esporádica luz

los recuerdos.

Díaz Casares 



Este poema evoca una profunda reflexión sobre la naturaleza transitoria y cíclica de la vida humana, el paso del tiempo y el impacto duradero de nuestras experiencias en la memoria.

La fugacidad de la vida:

La frase inicial, "Siempre de paso", establece un tono melancólico y reflexivo. Sugiere que la existencia es un viaje efímero, una serie de "secuencias" que vivimos dentro de nuestras limitaciones humanas.

El peso del pasado y los nuevos desafíos:

El poema habla de "horas que oprimen", refiriéndose a momentos difíciles que nos conectan con "disturbios pasados". Sin embargo, estas mismas horas también "traen retos nuevos", lo que implica un ciclo constante de superación y aprendizaje.

La permanencia de la memoria:

A pesar de que las experiencias pasan, dejan una "huella" imborrable. El poema utiliza la metáfora de "las galerías misteriosas de la mente" para describir la memoria, un lugar profundo y complejo donde los recuerdos persisten.

La naturaleza del recuerdo:

Los recuerdos no son constantes, sino que aparecen con una "esporádica luz". A veces duelen ("adolece"), pero también iluminan nuestro presente, marcando lo que fuimos y lo que somos.

En conjunto

El poema transmite una sensación de nostalgia y contemplación. Nos invita a pensar en cómo el pasado, con sus alegrías y dificultades, moldea nuestra identidad y cómo la memoria actúa como un archivo vivo que ilumina nuestro camino de forma intermitente. La imagen de fondo, con su camino descendente hacia un pueblo costero bajo un cielo nublado, refuerza esta atmósfera de introspección y viaje a través del tiempo.




Los impulsos ciegos,

¡Ay!

Si nos vencen

los impulsos ciegos,

nos dejan

resuellos de tormentas

de insidiosas arengas

en la mente, entre ecos

de razones en deriva 


...Pero el tiempo 

retiene intervalos

del pensamiento y es ahí,

cuando la conciencia,

nos alerta de las

precipitadas decisiones.

Díaz Casares

Descripción del Poema

Este poema de Díaz Casares explora el conflicto interno entre la impulsividad y la razón.

Primera parte:

El poema comienza con una exclamación de lamento ("¡Ay!"), que establece un tono de arrepentimiento o dolor. Describe las consecuencias de dejarse llevar por "impulsos ciegos". Estos impulsos dejan un rastro de caos interno, comparado con "resuellos de tormentas" y "ecos" de discursos engañosos ("insidiosas arengas") en la mente. La sensación es de agotamiento y derrota ("alientos rendidos").

Segunda parte:

La segunda estrofa ofrece una reflexión y una solución. Sugiere que hay momentos de calma y claridad ("el Tiempo, se detiene en los intervalos de la razón"). Es en estas pausas donde la "conciencia" tiene la oportunidad de intervenir.

Mensaje central:

El mensaje principal es una advertencia sobre los peligros de actuar de forma precipitada y sin pensar. La conciencia actúa como una guía que, en los momentos de reflexión, nos advierte sobre las malas decisiones tomadas por impulso, permitiéndonos aprender y, con suerte, evitar errores futuros.

En resumen

El poema es una introspección sobre la lucha entre la emoción irracional y el pensamiento consciente, destacando la importancia de la pausa y la reflexión para tomar decisiones acertadas. La imagen de fondo, que muestra la silueta de una persona pensativa contra un atardecer, refuerza visualmente este tema de contemplación y conflicto interno.



domingo, 7 de septiembre de 2025

Horas que oprimen

 

Siempre de paso

las secuencias

que vive

el límite humano.

Van llegando

horas que oprimen,

remitiendo lo vivido a

disturbios pasados.

Ellas traen retos nuevos,

marcando sin pausa

que lo hecho queda y

al pasar, nos deja

su huella en las galerías

misteriosas de la mente,

donde adolece, marcando

con su esporádica luz

los recuerdos.

Díaz Casares 



Este poema reflexiona sobre la naturaleza transitoria y cíclica de la experiencia humana, el paso del tiempo y el impacto duradero de los recuerdos.

El paso del tiempo y la experiencia humana:

El poema comienza estableciendo que las "secuencias" de la vida son "siempre de paso", sugiriendo que las experiencias son efímeras. El "límite humano" puede referirse a nuestra propia mortalidad o a las limitaciones de nuestra percepción y resistencia.

El peso del pasado y los nuevos desafíos:

Las "horas que oprimen" hacen referencia a momentos difíciles que nos remiten a "disturbios pasados", indicando cómo las dificultades presentes pueden evocar traumas o problemas antiguos. Sin embargo, estas mismas horas también "traen retos nuevos", lo que implica que la vida es un ciclo constante de superación y nuevos comienzos.

La permanencia de la memoria:

A pesar de que las experiencias pasan, "lo hecho queda". El poema sugiere que cada vivencia deja una "huella" imborrable en las "galerías misteriosas de la mente". Esta es una metáfora poderosa para la memoria y el subconsciente.

La naturaleza del recuerdo:

Los recuerdos "adolecen", lo que podría significar que causan dolor o que son una fuente de nostalgia y melancolía. Aparecen con una "esporádica luz", lo que sugiere que los recuerdos no son constantes, sino que surgen de vez en cuando para iluminar (o ensombrecer) nuestro presente.

En resumen

El poema es una meditación sobre cómo vivimos en un flujo constante de experiencias que, aunque pasajeras, dejan marcas indelebles en nuestra mente, formando la compleja galería de nuestros recuerdos.





Las normas serviles



Ángeles que trascienden
a la inquietud por las rendijas
del Consciente perturbado,
nos alertan
ante los silencios forzados
de los impostores
y sus sentimientos baldios

...escuchar los lamentos 
que dejan a su paso
los agraviados por
las normas serviles.
Mantener distancias
ante los apologistas 
de la dispersión,
que van dejando un cúmulo 
de vaguedades y zozobras

...ángeles que trascienden
a la inquietud por las rendijas
del Consciente perturbado.
nos muestran un hemisferio 
de seres a la deriva, doblegados.

Díaz Casares 









La Conciencia y la Alerta:

Los "ángeles" no son figuras celestiales tradicionales, sino mensajeros que surgen de las "rendijas del Consciente perturbado". Actúan como una intuición o una lucidez que nos alerta sobre engaños ("impostores de sentimientos baldíos") y opresiones ("silencios forzados").

Crítica Social:

El poema contiene una clara dimensión social al pedir que se escuche "el clamor que dejan a su paso los agraviados por las normas serviles". Es una llamada a la empatía y a la rebelión contra las estructuras injustas que someten a las personas.

La Lucha contra la Confusión:

Se aconseja mantener distancia "con los servidores de la dispersión", aquellos que generan "vaguedades y zozobras". Esto puede interpretarse como una crítica a los discursos vacíos, la desinformación o las influencias que nos alejan de la claridad y la verdad.

Visión de un Mundo Roto:

La repetición final del verso inicial refuerza la idea central, pero concluye con una imagen desoladora: "nos muestran un hemisferio de seres a la deriva doblegados". Los ángeles no solo alertan, sino que también revelan una humanidad rota, sometida y sin rumbo.

En resumen

El poema es una meditación sobre la necesidad de una conciencia vigilante en un mundo lleno de falsedades y opresión. Es un llamado a escuchar nuestra lucidez interior para no ser arrastrados por la confusión y para reconocer el sufrimiento de los demás. La estructura circular, comenzando y terminando con una idea similar, le da un tono insistente y memorable.




sábado, 6 de septiembre de 2025

Ácrata luz


Como si nada aconteciera

en los crepúsculos del Tiempo.

Habían pasado días de pesadumbre y

mi llanto se deshizo en oleadas 

de silencio,

buscando apenas, tránsitos o murmullos

y devorando sueños 

en el limbo de mi nombre.

Acumulé desórdenes esclavos

de ningún tiempo.

Inciertos, mis pasos, levitaban

en un  perfil 

de circunstancias y desdichas.

¿Qué odisea de recuerdos 

ya sin nombre

inquietan la esperanza?

Ácrata luz que entela mi espejismo

en un desierto de formas y sonidos.

Díaz Casares 



Se trata de un texto con una profunda carga emocional y existencial, que utiliza imágenes muy potentes para transmitir un estado de desolación y pérdida.

Aquí tienes un análisis desglosado por partes:

Tema Central: El Vacío y la Desesperanza

El poema explora un estado de apatía y desconexión con la realidad después de un período de gran dolor ("días de pesadumbre"). El "yo" poético se encuentra en un estado de suspensión, un "limbo", donde el tiempo parece haberse detenido y las emociones se han silenciado.

Análisis por Estrofas

"Como si nada aconteciera / en los crepúsculos del Tiempo."

Análisis:

La primera frase establece un tono de irrealidad y estancamiento. El "crepúsculo" es un momento intermedio, ni día ni noche, lo que refuerza la idea de estar atrapado en un estado ambiguo. El tiempo no avanza de forma normal, sino que se ha vuelto un paisaje estático.

"Habían pasado días de pesadumbre y, / mi llanto se deshizo en oleadas de silencio, / buscando apenas, tránsitos o murmullos / y devorando sueños en el limbo / de mi nombre."

 Análisis:

Aquí se revela la causa: un dolor pasado tan intenso que ha agotado al poeta. El llanto ya no es sonoro, se ha convertido en "oleadas de silencio", una metáfora muy poderosa para un sufrimiento interno y mudo. La búsqueda de "tránsitos o murmullos" sugiere un anhelo desesperado por cualquier señal de vida o movimiento en medio de la parálisis. El "limbo de mi nombre" indica una crisis de identidad; el poeta siente que ha perdido su propio ser.

"Acumulé desórdenes esclavos / de ningún tiempo. / Inciertos, mis pasos, levitaban / en un perfil de circunstancias y desdichas."

 Análisis:

Los "desórdenes esclavos" pueden interpretarse como traumas o angustias que lo atan, pero que no pertenecen a un momento concreto, sino que son una carga perpetua. La imagen de los pasos que "levitaban" es clave: no camina con firmeza sobre la tierra, sino que flota sin rumbo, desconectado de la realidad y a merced de las "circunstancias y desdichas".

"¿Qué odisea de recuerdos ya sin nombre / inquietan la esperanza?"

 Análisis:

Esta pregunta retórica introduce la idea de que los recuerdos del pasado, aunque borrosos y sin nombre, siguen atormentando cualquier atisbo de esperanza. Una "odisea" implica un viaje largo y difícil, en este caso, un viaje a través de la memoria dolorosa.


"Ácrata luz que entela mi espejismo / en un desierto de formas y sonidos."

 Análisis:

El final es desolador. La "luz ácrata" (una luz sin ley, sin orden) no ilumina, sino que "entela", es decir, nubla la percepción. El "espejismo" es la propia realidad del poeta, una ilusión frágil. El mundo se ha convertido en un "desierto de formas y sonidos", un lugar vacío, sin vida y sin significado.


En Resumen

El poema es el retrato de una depresión profunda o un duelo no resuelto. Utiliza un lenguaje rico en metáforas para describir un estado de parálisis emocional, pérdida de identidad y desconexión con el mundo. El autor se siente atrapado en un vacío atemporal, atormentado por un pasado difuso y sin poder encontrar un camino hacia adelante.




Asumen su ocaso

 

No quiero buscar soluciones

a las derivas insoportables

de batallas perdidas 

que languidecen

en el más allá del tiempo,

asumiendo su ocaso

sin claudicar y en derrota.

Sus recuerdos, 

me hacen vivir momentos

abducido por historias tristes

que despiertan 

dolor y ruegos lejanos,

de un pasado combatiente.

Díaz Casares 



El poema de Díaz Casares evoca un profundo sentimiento de melancolía y resignación ante un pasado doloroso y combativo. A través de sus versos, se puede interpretar lo siguiente:

Rechazo a revivir el dolor:

El autor expresa su deseo de no buscar "soluciones" a problemas pasados, descritos como "derivas insoportables" y "escollos". Esto sugiere una fatiga emocional y la decisión de no reabrir viejas heridas que ya no tienen remedio.


Asimilación de la derrota:

Se habla de "batallas perdidas que asumieron su ocaso sin claudicar y en derrota". Esta frase evoca la imagen de una lucha que, aunque perdida, se enfrentó con dignidad hasta el final. Hay una aceptación de la derrota, pero sin rendición moral.


El peso de la memoria:

Los recuerdos del pasado son tan poderosos que "abducen" al autor, sumergiéndolo en "historias tristes". Esto indica que, a pesar de su deseo de no buscar soluciones, el pasado sigue muy presente y tiene un fuerte control sobre sus emociones.


Nostalgia de un pasado de lucha:

La mención de un "pasado combatiente" y "ruegos lejanos" sugiere que, aunque doloroso, ese tiempo de lucha también tuvo un significado importante. Evoca una mezcla de dolor por lo perdido y un respeto por la resistencia y el esfuerzo de aquel entonces.


En resumen

El poema evoca la sensación de estar atrapado por los recuerdos de un pasado conflictivo. Es el retrato de alguien que ha aceptado las derrotas de la vida pero que no puede evitar sentir el peso y el dolor de esas luchas, viviendo en un presente marcado por la nostalgia y la tristeza de lo que fue.





Lastres que intoxican

  Lastres que intoxican Todo se fundió  entre alegorías del pasado. Entonces, los silencios  eran salobres, retorcidos  entre plagios usurpa...