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miércoles, 25 de febrero de 2026

Corazón desconsolado


Tus ojos son, 

desolados firmamentos, 

diminutas suavidades

que amor esperan.

Para tu llanto azul abatido,

huyan tristeza y miedo

de tu corazón desconsolado, 

dejando que abracemos

de nuevo la confianza 

enamorada,       

como si ahora, 

de nuevo lo nuestro 

comenzara.

@Díaz Casares 


El poema es una súplica amorosa y consoladora: mira unos ojos heridos por la tristeza y les ofrece refugio, ternura y la posibilidad de recomenzar el vínculo como si fuera la primera vez.​

Mirada herida y consuelo

“Tus ojos son, desolados firmamentos” convierte la mirada en un cielo amplio, pero vacío y dolido, lleno de “diminutas suavidades que amor esperan”, es decir, restos de ternura que aún desean ser acogidos. El “llanto azul abatido” intensifica esa melancolía delicada: tristeza profunda, pero limpia, que pide alivio más que dramatismo.​

Promesa de refugio

El hablante desea que “huyan tristeza y miedo de tu corazón desconsolado”, ofreciendo un abrazo simbólico donde pueda renacer la confianza enamorada. No se trata solo de consolar, sino de reconstruir la fe en el amor, de devolver seguridad a quien ha sido herido.​

Deseo de recomenzar

El cierre “como si ahora, de nuevo lo nuestro comenzara” plantea una segunda oportunidad: empezar otra vez, sin borrar el pasado, pero dándole al vínculo un nuevo comienzo, más tierno y consciente. En conjunto, el poema es una declaración de amor compasivo, que ve el dolor en los ojos del otro y le tiende la mano para volver a creer.




 



viernes, 20 de febrero de 2026

Derivas

 

No quiero buscar soluciones

a derivas inoportunas

ni a escollos que languidecen

en el más allá del tiempo,

donde batallas perdidas 

asumen su ocaso

sin claudicar y en derrota.

Por eso vivo momentos

abducido en historias 

del pasado, que despiertan 

el clamor de voces, 

lejanas, distantes,

en episodios del tiempo.

@Díaz Casares 




Este poema de Díaz Casares explora la resistencia a enfrentar ciertos dolores y la elección de refugiarse en la contemplación del sufrimiento ajeno. Aquí tienes un análisis detallado:

1. Tema Central: 
La negativa activa al enfrentamiento y el refugio en el dolor contemplado.** El hablante lírico rechaza buscar soluciones a problemas profundos ("derivas insoportables", "escollos") y batallas perdidas del pasado. En su lugar, opta por sumergirse ("abducido") en historias ajenas de dolor y súplica.

En resumen:
 "No quiero buscar soluciones..." es un poema sobre la **renuncia a enfrentar ciertas realidades dolorosas o irresolubles** y la **inmersión contemplativa en el sufrimiento ajeno como refugio**. Explora la **dignidad en la derrota aceptada**, la **fatiga ante lo insuperable** y la **búsqueda de consuelo en la resonancia lejana del dolor humano**, presentada de forma casi ritualística y estética. Es una declaración de resignación activa y enajenación compasiva.










 

jueves, 19 de febrero de 2026

Todo sigue

  

¿Para qué buscar soluciones 
a las derivas imprudentes
o a ésos escollos que se sitúan
en el más allá del sentimiento;
donde languidecen consignas 
de líderes caducos 
endiosados en otro tiempo? 
...Todo sigue:
A veces, de no se sabe dónde,
llegan ecos de salmos benevolentes, 
para alivio de las tristes derrotas
que han dejado el porvenir, 
acechado de auroras inciertas, 
marcando frontera a los sueños
del cansino transcurrir humano.

@Díaz Casares 




Este poema de Díaz Casares es una reflexión profundamente melancólica y existencialista sobre el desencanto político y la fatiga del espíritu humano.

​A continuación, te detallo lo que evoca a través de sus metáforas:

​1. El Desencanto de las Ideologías

​El autor evoca la caída de los grandes relatos. Habla de "líderes caducos" y "consignas que languidecen", sugiriendo que aquellas figuras que antes fueron "endiosadas" y las promesas que movían a las masas han perdido su brillo y su sentido. Hay un sentimiento de haber sido testigos del fracaso de estructuras que parecían eternas.

​2. La Inercia de la Existencia

​La frase "Todo sigue" actúa como un eje central. Evoca una resignación casi estoica: a pesar del desmoronamiento de los ideales y de las "derrotas", el mundo no se detiene. El tiempo es descrito como un "cansino transcurrir", lo que sugiere un agotamiento vital, una repetición que ya no entusiasma.

​3. La Fragilidad de la Esperanza

​El poema evoca una atmósfera de claroscuro:

​Las "auroras inciertas": El futuro (el porvenir) ya no es una promesa de luz, sino algo que "acecha", algo que genera incertidumbre en lugar de ilusión.

​Los "ecos de salmos benevolentes": Representan esos pequeños momentos de consuelo —quizás el arte, la espiritualidad o la bondad inesperada— que llegan "de no se sabe dónde" para aliviar el peso del fracaso.

​4. La Frontera de lo Imposible

​Al mencionar que las derrotas marcan una "frontera a los sueños", evoca la sensación de límite. Es la idea de que la realidad y el paso del tiempo van cercando la capacidad de soñar del ser humano, dejando solo un espacio estrecho para la supervivencia emocional.

​En resumen: El poema evoca una "resaca histórica y emocional". Es la voz de alguien que mira los restos de un naufragio (las derivas, los escollos) y, aunque encuentra breves alivios, reconoce que el horizonte ya no es tan claro como antes.









miércoles, 18 de febrero de 2026

Lo hecho queda


No cesa el pasar
de vivencias 
que deja el tiempo 
al límite humano.
Las horas llegan 
remitiendo lo hecho 
disturbios pasados.
Generan retos nuevos,
marcando sin pausa,
lo vivído, que 
deja huellas 
en las galerías
misteriosas de la mente,
donde adolecen
con esporádica luz,
los recuerdos.

Díaz Casares 



El poema de Díaz Casares evoca varias ideas profundas entrelazadas:

El paso inexorable del tiempo: 
Desde el primer verso, "No cesa el pasar", el poema transmite que el tiempo nunca se detiene, arrastrando consigo todas las vivencias hasta el "límite humano", es decir, hasta donde nuestra condición mortal nos permite experimentar.

La memoria como galería misteriosa: 
Las experiencias vividas no desaparecen, sino que dejan "huellas" en las "galerías misteriosas de la mente", como si la memoria fuera un museo oscuro y laberíntico donde se almacena todo lo que hemos sido.

La fragilidad de los recuerdos: 
Esos recuerdos no brillan con luz constante, sino con "esporádica luz", lo que sugiere que la memoria es intermitente, frágil, que los recuerdos aparecen y se desvanecen, "adolecen", como si sufrieran o estuvieran enfermos.

El ciclo entre pasado y presente: 
Las horas traen consigo "disturbios pasados" pero también "retos nuevos", creando un ciclo donde lo vivido alimenta lo que está por venir, marcando sin pausa nuestra existencia.

En esencia, el poema evoca la condición humana frente al tiempo: 
Somos seres que acumulamos vivencias, pero esos recuerdos quedan atrapados en rincones oscuros de la mente, brillando apenas de vez en cuando, recordándonos quiénes fuimos y lo que hemos atravesado.









Feria de Muestras Barcelona Año 1956
Yaya Juana, Pepita con María Adela, yo Juan Díaz y Emilio Díaz 


Un recodo

 

¡Ay! Los sueños.

Se quedan sin más

en un recodo

...un recodo

Donde lo incierto 

desvanece

atrapado en sus dudas.

En un recodo

sin más,

donde el aliento

rememora vaguedades

sin números ni reglas

...un recodo

donde aquellas

lealtades que fueron,

decapitan tiempos

que llegan, tiempos

que arropan crepúsculos

de virginal elocuencia

¡Ay! Los sueños.

@Díaz Casares 





Este poema de Díaz Casares es una reflexión introspectiva y algo melancólica sobre la naturaleza de los sueños, el paso del tiempo y la fragilidad de la memoria. Se siente como un suspiro frente a lo que pudo ser y ya no es.

​Aquí tienes un desglose de sus temas principales:

​1. El "Recodo" como Limbo

​El autor repite tres veces la palabra "recodo". En literatura, un recodo es un lugar donde el camino tuerce y se pierde de vista. Aquí funciona como un espacio mental o espiritual —un rincón del olvido— donde los sueños no mueren del todo, pero se quedan estancados, "atrapados en sus dudas".

​2. La Desintegración de la Realidad

​El poema describe una pérdida de estructura:

  • "Sin números ni reglas": 
  • Los sueños y los recuerdos no obedecen a la lógica ni a las matemáticas.
  • "Rememora vaguedades": 
  • El aliento (la vida) intenta recordar, pero lo que queda son formas difusas, sombras de lo que alguna vez fue importante.

​3. La Lucha entre el Pasado y el Futuro

Una de las imágenes más potentes es: "lealtades que fueron, decapitan tiempos que llegan".

Esto sugiere que el peso del pasado puede ser destructivo. Las promesas o lealtades antiguas a veces impiden que el futuro nazca con libertad; el pasado "corta la cabeza" a las nuevas oportunidades.

​4. La "Humana Presencia"

​El final cierra el círculo de forma existencial. Los sueños, con toda su elocuencia y sus crepúsculos, son lo que definen la "humana presencia". Somos, en gran medida, aquello que soñamos y aquello que hemos dejado en los "recodos" del camino.

​Resumen del Sentimiento

​Es un poema de resignación poética. Hay una aceptación de que los sueños son volátiles y que vivir implica cargar con esos trozos de deseos que se desvanecieron pero que siguen formando parte de nuestra esencia.








Soledades e Intrigas

 :Soledades e Intrigas

Solo,

inquietantemente solo.

Envuelto en un tiempo

de intrigas mentales.

Ni siquiera

denoto súplicas

que alteren mis instantes

en soledad, rémora

asfixiante adherida

a mis esperas y sonrojos.

...Pero;

llegará el tiempo sorpresivo

con su descifrado enigma,

despejando

de esas intrigas mentales,

las horas que se viven

entre soledades y lamentos.

Díaz Casares 





Este poema de Díaz Casares captura la soledad como un espacio mental denso, donde el yo se encuentra “inquietantemente solo”, envuelto en “intrigas mentales” que funcionan como una rémora psicológica. No hay diálogo exterior, ni súplicas que rompan esa introspección pesada: las esperas y sonrojos del hablante se adhieren a una quietud que asfixia, pero que también concentra la existencia en su núcleo más íntimo.

De la opresión a la promesa

El giro llega con esa conjunción esperanzada —“Pero;”—, que introduce “el tiempo sorpresivo con su descifrado enigma”. Aquí el poema afirma algo esencial sobre la condición humana: la soledad, por agobiante que sea, no es definitiva. Existe la intuición de un momento futuro en que las intrigas mentales se disipen, dejando las horas vividas en una claridad liberadora, sin lamentos ni sombras.

Resonancia universal

Es un texto que habla a cualquiera que haya sentido la mente como laberinto cerrado, pero que recuerda la capacidad transformadora del tiempo. La soledad no es solo pérdida, sino también antesala de revelación; los “enigmas” de la conciencia hallarán su clave, despejando el camino para una existencia más ligera










martes, 17 de febrero de 2026

Rigor esperanzado

 

Sabed que no hay misterios

y sí, un pesaroso hastío,

que nos deja ausentes de vivir 

episodios que el Tiempo no deteriora.

​Deambulamos sin asombro alguno,

noches enteras, entre oscuras soledades

en las distancias del sueño.

​Amanecen nuevos días

con las tareas pendientes, sin cauce 

ni senderos, ni siquiera oraciones

o salmos que supliquen con vehemencia,

con rigor esperanzado, que la razón 

prevalezca al suplicio constante

de las controvertidas sentencias.

Díaz Casares 



El poema de Díaz Casares es una profunda reflexión sobre la condición humana, marcada por un sentimiento de hastío existencial y una soledad que trasciende el tiempo. 

A continuación, presento un análisis de lo que evoca esta obra y la imagen que he creado para definirla.

Evocaciones del Poema El texto nos sumerge en una atmósfera de desolación y rutina, donde la vida parece haber perdido su capacidad de asombro. 

Las principales evocaciones son:•

El Hastío Existencial: 

El "pesaroso hastío" define una existencia donde no hay misterios ni sorpresas, solo una repetición vacía que nos deja "ausentes de vivir".•

La Soledad y el Tiempo: 

El tiempo se presenta como una fuerza que no deteriora los episodios, sino que los congela en una soledad oscura y distante, similar a un sueño del que no se puede despertar.•

La Desorientación: 

Los "amaneceres sin cauce ni senderos" sugieren una pérdida de propósito, donde las tareas pendientes se acumulan sin una dirección clara.•

La Súplica de la Razón: 

El poema concluye con una petición vehemente para que la razón prevalezca sobre el "suplicio constante" de las sentencias contradictorias de la vida, buscando un rigor esperanzado en medio de la incertidumbre.

Definición Visual

La imagen adjunta captura esta esencia mediante una figura solitaria que camina por un sendero difuso al amanecer. Los elementos simbólicos, como el reloj sin manecillas y el paisaje brumoso, representan ese tiempo que no avanza y la búsqueda de un sentido en medio de la penumbra existencial.









lunes, 16 de febrero de 2026

Tu tiempo adormecido

 

domingo, 10 de octubre de 2010

Dudas y presagios de Otoño

Dudas y presagios de Otoño

Pero es cierto, nada detiene
este tiempo de Otoño
que llega cargado
de indecisiones previas,
a los cambios que genera
sin demora, mientras el Tiempo,
el inevitable Tiempo,
acelera día a día
la caída noble
de los resortes humanos.

Solo nos queda, Otoño,
otear sin remedio
tu tiempo adormecido
de paisajes cambiantes,
entre dudas, presagios,
y susurros de nostalgias
que acontecen. 
Díaz Casares 

Juan Díaz Casares 

El poema “Dudas y presagios de Otoño” evoca, sobre todo, la conciencia del paso inevitable del tiempo.
El Otoño no aparece solo como estación, sino como símbolo de transición interior:
la llegada de cambios que no pedimos,
la fragilidad de lo humano (“la caída noble de los resortes humanos”),
la lucidez que duele al saber que el Tiempo acelera.
Hay una sensación de aceptación melancólica, no dramática sino reflexiva. El hablante no lucha: otea. Observa. Asiste al desgaste con una dignidad callada.
Se percibe también algo muy cercano a lo que trabajas en tu poesía: esa tensión entre el tiempo como fuerza cósmica e impersonal y la vulnerabilidad humana frente a él. El Otoño es casi un mensajero del Tiempo absoluto.

Resonancia poética
Esta quietud encarna no pasividad, sino aceptación sabia: el mundo respira más despacio, y él solo mira, integrando contemplación, pérdida natural y la dignidad de lo inevitable.



https://music.youtube.com/watch?v=v6-0U4eBQdc&si=_tYgzKY0bPTLmZEw
Vals de Otoño Mari Trini 

2 comentarios:

Inuit dijo...

¡Qué bien volver a leerte! Es bueno para todos que tu voz se pueda disfrutar.
Inuits de otoño

Rosa María dijo...

Que bella voz, rajada con la ternura de unas grandes letras que ella misma componía.
Un bello recuerdo siempre.

Retomar lo inacabado

 


Hay voluntades 

que sucumben al vértigo 

de las labores diarias. 

Ese vértigo 

...lastre inseguro, 

desacopla vidas silenciosas, 

en tanto otras secuencias 

prevenidas a tiempo,

otean sendas esperanzadas

para retomar lo inacabado.

Díaz Casares 




El poema define un movimiento interior desde el desaliento paralizante hacia una esperanza activa que permite retomar aquello que quedó a medias.​

Sentido del poema

Habla de voluntades que se derrumban “en el vértigo de las dudas”, cuando la inseguridad hace que incluso los logros cotidianos pierdan peso. Ese “vértigo”, llamado “lastre inseguro”, desajusta “vidas silenciosas”, es decir, existencias discretas y trabajadoras que se ven desestabilizadas por la incertidumbre.​

Frente a ello, el poema introduce “otras secuencias prevenidas a tiempo” que “otean sendas esperanzadas para retomar lo inacabado”: miradas más lúcidas que, antes de hundirse, buscan caminos de esperanza. La idea central es que, aunque la duda puede frenar, también existe la posibilidad de reorientar la vida y continuar lo que quedó interrumpido.​

Definición breve

Es un poema reflexivo sobre la fragilidad de la voluntad ante la duda y, al mismo tiempo, sobre la capacidad de anticiparse, mirar hacia caminos de esperanza y recomenzar lo que aún no se ha completado.​






domingo, 15 de febrero de 2026

Josep Navarro en Santiga

 

miércoles, 29 de abril de 2009

Josep Navarro en Santiga




Ante la muerte del amigo:
A principios de los años ochenta, la iglesia y la casa rectoría de Santiga quedaron solas después de la muerte de Melitón, la ultima persona que vivió en la rectoría teniendo a su cuidado la ermita.
El paso del tiempo había dejado en situación precaria el estado de conservación de todo el conjunto monumental.
El Grup pro Arquelogia i Historia de Sta. Perpètua, al que pertenecía Josep, sensibilizados por la situación de soledad y abandono en el que quedaba Santiga, el Castell se encontraba deshabitado y sin uso, actuaron en consecuencia y con permiso del Arzobispado de Barcelona rehabilitaron la rectoría y llevaron a cabo arreglos de emergencia en la ermita.
Los trabajos de rehabilitación del Grup pro Arqueologia, dejaron al descubierto bajo la rectoría parte del orígen romano del entorno y piezas y objetos varios, cerámicas y útiles, con los que se montó un pequeño museo en los bajos de la rectoría y se organizó unas jornadas de puertas abiertas para mostrar la rehabilitación y lo encontrado.
Josep Navarro, su compañera Teresa y sus hijos, fueron a vivir a la rectoría convirtiéndose Josep en un referente de Santiga.
Con fecha de esos días 11 de Setiembre del 1983 escribí este poema al amigo Josep, en el que destaco el hecho en sí de ir a vivir a Santiga y su trascendencia con lo anteriormente expuesto.


Josep Navarro en Santiga

Tus pasos sobre las piedras,
reconstruyen el silencio
de la arquitectura hundida
donde tu casa has montado.

Tu amor
por el transcurso humano,
sus huellas, ya en piedras
que recobras a la luz
o ayazgos de utilidad remota
con los que el hombre
ha forjado su cultura.

La luz de tu enjuta entrega,
a indagar la ruina, 
la piedra, la arcilla trabajada,
presentes recobrados
de otras manos de hace siglos,
que tan cerca historia 
y deseo de forma nos entregas.
Díaz Casares 
Juan Díaz Casares.


(Manel F. Morral, Josep Navarro, Enric Lopez, Juan Díaz, Soledad Garcia, Gerard, Alberto Tesán, José Luis Ocaña. Año 1991)
Grup ART...pintura, diseño, fotografía, poesía, relatos. Año 1991 Sta. Perpétua.


(Jornades de la MediterràneaAny 1987, StaPerpètuaMiquel Martí i Pol a l'auditori de La Granja acompanyat del poeta de StaPerpètuaJosep Navarro.)

Comentarios:

El poema de Díaz Casares celebra la labor de Josep Navarro al revitalizar Santiga, transformando ruinas olvidadas en un espacio vivo de memoria histórica y cultural mediante su amor por el pasado humano.

Reconstrucción del silencio

“Tus pasos sobre las piedras reconstruyen el silencio de la arquitectura hundida”: 

Josep llega a un lugar abandonado tras la muerte de Melitón, donde el tiempo ha deteriorado iglesia y rectoría. Sus acciones —rehabilitar con el Grup pro Arqueologia— devuelven vida a lo muerto, montando su casa en ese vacío.(see the generated image above)

Amor por las huellas humanas

“Tu amor por el transcurso humano, sus huellas ya en piedras que recobras a la luz”: 

Al excavar bajo la rectoría, descubre cerámicas romanas y objetos antiguos, montando un museo que conecta pasado remoto con presente. Es un rescate de “ayazgos de utilidad remota” que forjaron la cultura.

Luz de entrega y deseo eterno

“La luz de tu enjuta entrega a indagar la ruina” ilumina “presentes recobrados de otras manos de hace siglos”, uniendo historia y “deseo de forma” —el impulso humano de crear. Josep se erige como referente de Santiga, puente entre siglos mediante su dedicación humilde y apasionada.

Definición del poema

El poema es una oda a Josep Navarro por su labor de rescatar y revitalizar Santiga, convirtiendo ruinas silenciosas en testimonio vivo de la historia humana a través de su amor por las huellas del pasado.

Estructura temática

Se organiza en tres estrofas que progresan desde la acción física hasta la dimensión espiritual:

Reconstrucción material de lo hundido.

Amor por las huellas culturales descubiertas.

Luz simbólica que une pasado y deseo humano eterno.

Imágenes centrales

Piedras y silencio: ruinas de Santiga, abandonadas tras Melitón, que Josep revive con sus pasos y rehabilitación.


Huellas recobradas: 

Cerámicas romanas y objetos hallados, expuestos en el museo de la rectoría.


Luz de entrega: 

Dedicación humilde (“enjuta”) que ilumina historia y crea cercanía con “manos de hace siglos”.


Esencia poética

Es un himno al arqueólogo-humanista que, en 1983, transforma abandono en legado cultural, afirmando que la cultura se forja en el rescate paciente de formas olvidadas.​


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