Todo fue penumbra
en el cerco de los sueños.
Ahí recalaron deseos
que había ahuyentado
el olvido.
Sin vuelta atrás
de los episodios del tiempo,
quedó lo no resuelto,
lo inacabado, lo agotado
entre impulsos vagos
...ése fue un tiempo dónde
el pasado,
se fundió en un rescoldo
de silencios mal vivídos.
Díaz Casares
El poema de Díaz Casares evoca una profunda y melancólica reflexión sobre la **memoria, el tiempo irrecuperable y el peso de lo no resuelto** en la vida interior del ser humano.
A continuación, se presenta un análisis detallado de las principales evocaciones del texto:
1. Evocación del Espacio Interior y el Subconsciente
El poema comienza situando la escena en un ámbito de **oscuridad y ensueño**:
"Y todo fue penumbra / en el cerco de los sueños."
La Penumbra:
Evoca un estado intermedio, ni de plena conciencia ni de olvido total. Es el umbral de la memoria y el subconsciente, un lugar donde la luz de la razón se atenúa y permite la manifestación de verdades ocultas.
El Cerco de los Sueños:
Sugiere un límite o un refugio donde la mente se permite procesar lo que la vigilia reprime. Es en este espacio onírico o de profunda introspección donde se produce el primer gran evento emocional: el regreso de lo reprimido.
2. Evocación del Regreso de lo Reprimido
La penumbra del sueño se convierte en el puerto donde "recalaron deseos / que había ahuyentado / el olvido."
Esta imagen evoca la idea de que el olvido no es una aniquilación, sino un destierro temporal. Los **deseos, anhelos o pasiones** que la vida consciente o el paso del tiempo intentaron sofocar, regresan con la fuerza de un barco que arriba a puerto.
El poema evoca la **persistencia del deseo** y la inutilidad de intentar borrar las huellas emocionales del pasado. Lo que se creía superado o muerto resurge con una claridad dolorosa en el silencio de la noche o de la introspección.
3. Evocación de la Irreversibilidad y la Carga del Pasado
El núcleo central del poema se centra en la confrontación con el tiempo y sus consecuencias:
"Sin vuelta atrás / de los episodios del tiempo, / quedó lo no resuelto, / lo inacabado, lo agotado / entre impulsos vagos."
Irreversibilidad:
La frase "Sin vuelta atrás" evoca la **fatalidad del tiempo** y la imposibilidad de enmendar los errores o revivir los momentos perdidos. El pasado es una secuencia de episodios sellados.
La Carga Emocional:
El texto evoca el peso de la **frustración y el arrepentimiento**. La enumeración de "lo no resuelto, lo inacabado, lo agotado" no solo describe acciones, sino estados del alma. Evoca la sensación de que una parte significativa de la vida se ha quedado en un limbo de potencial no realizado, consumido por "impulsos vagos" (acciones sin dirección o propósito claro).
4. Evocación de la Soledad y el Silencio Existencial
El poema culmina con una de las imágenes más poderosas y melancólicas, que resume el sentimiento de la obra:
> "...ése fue un tiempo dónde / el pasado, / se fundió en un rescoldo / de silencios mal vivídos."
El Rescoldo:
Evoca las **cenizas calientes** de un fuego que se extinguió. El pasado no es un incendio activo, sino una brasa persistente que quema lentamente. Evoca la idea de que la intensidad de la vida se ha reducido a un residuo, a una memoria latente.
Silencios Mal Vivídos:
Esta es la evocación más profunda de la **soledad existencial y el sufrimiento inexpresado**. No se trata de silencios impuestos, sino de aquellos que se eligieron o se sufrieron sin ser plenamente vividos o resueltos. Evoca el dolor de la incomunicación, de las palabras no dichas, de las verdades calladas que, al final, se convierten en la materia prima de un pasado triste y persistente.
En resumen:
El poema de Díaz Casares evoca la **conciencia dolorosa de la finitud y el fracaso personal**, un encuentro íntimo y sombrío con el propio historial de deseos reprimidos y oportunidades perdidas, todo ello envuelto en la atmósfera de una melancolía serena pero profunda.




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