El Tiempo y su Luz se nos va... Apenas dejan destellos y murmullos a destiempo
miércoles, 15 de octubre de 2025
Itinerante, baldía
martes, 14 de octubre de 2025
Ya no son susurros
Las palabras
cupidos endiablados
atravesando corazones
... abandonan
el susurro tenue.
El amor se ha alejado.
Crispación en los ojos,
los labios
...la casa es fría
se volvió habitación
desnuda y agresiva.
Las palabras
ya no son susurros tenues
son espadas
y pinchos vegetales
que desgarran,
atraviesan, se clavan
en los ojos, en el pecho,
en la espalda.
Las palabras...
Díaz Casares
El amor y el conflicto son una dinámica relacional compleja donde los desacuerdos y las tensiones surgen naturalmente de las diferencias de personalidad, valores y necesidades. Los conflictos pueden ser destructivos o una oportunidad para fortalecer la relación, dependiendo de cómo se aborden, ya que una comunicación respetuosa, la empatía y la voluntad de resolver los problemas en equipo son clave para superarlos y hacer que el vínculo sea más sólido.
El poema evoca la transformación del amor en conflicto, el paso de la ternura a la violencia emocional.
Al principio, las palabras son “cupidos endiablados”, imágenes que mezclan el amor y la travesura, pero también el dolor: esos cupidos ya no unen, sino que atraviesan corazones. El lenguaje, que antes era un vehículo de afecto (“susurro tenue”), se convierte en arma, en herramienta de desgarro.
Hay una metamorfosis del espacio y del tono emocional:
- La casa, símbolo del refugio y la intimidad, se vuelve “fría”, “desnuda y agresiva”.
- Las palabras, antes suaves, ahora son “espadas” y “pinchos vegetales”, imágenes de naturaleza hostil y dolorosa.
El poema transmite, en esencia, la ruptura de la comunicación amorosa: cuando el amor se extingue, el lenguaje —que antes unía— se convierte en campo de batalla.
También puede leerse como una reflexión sobre el poder de la palabra: capaz de construir y destruir, de acariciar o herir
Soledad y descuido
Sobre el tiempo pasado,
nuestro hoy
que cumple a tientas
amores y dudas,
agotando insistente
los días que asoman
arropando nuestro
empeño de vida.
Sobre ése tiempo,
amontonamos esfuerzos
y amores inconclusos
que piden más horas
de soledad y descuido.
En el tiempo pasado,
dejamos mil huellas
e intentos furtivos
de asomarnos a penas,
a la luz del destino.
Díaz Casares
El poema evoca una profunda reflexión sobre el paso del tiempo y la huella que deja en la existencia humana. Hay una mirada melancólica hacia el pasado, pero también una aceptación serena de ese transcurrir inevitable.
A través de imágenes como “nuestro hoy que cumple a tientas amores y dudas” y “los días que asoman arropando nuestro empeño de vida”, el hablante poético sugiere la fragilidad y persistencia con que se vive: el esfuerzo diario por sostener amores, sueños, y sentido frente al desgaste del tiempo.
El “tiempo pasado” aparece como un territorio donde quedan los rastros del intento humano —“esfuerzos y amores inconclusos”, “mil huellas”, “intentos furtivos”—, pero también como un espacio que define la identidad y la memoria.
En conjunto, el poema transmite una nostalgia reflexiva, una meditación sobre lo vivido y lo inacabado, donde el pasado no se lamenta del todo, sino que se contempla con cierta ternura, reconociendo su papel en la formación del presente.
lunes, 13 de octubre de 2025
Ausencia
Yo me voy al Sur
y después vuelvo.
Me acerco
a esos campos
pero; después vuelvo
...aquí o allí,
vuelvo y os llevo
montes y campos,
sierras y mares.
¡Me quedo
en mi puesto
y en tus ojos
me ausento!
Díaz Casares
Un trotamundos es un ser humano que realiza viajes con mucha frecuencia y que, en su recorrido, visita diferentes países. Aunque puede resultar extraño, el término trotamundo (en singular) no es aceptado por el diccionario de la Real Academia Española (RAE).
https://definicion.de/trotamundos/
El poema de Díaz Casares, aunque breve, evoca una serie de sentimientos e ideas:
Dualidad y Viaje (Físico y Mental):
La repetición de "me voy al Sur y después vuelvo", "me acerco a esos campos pero después vuelvo" sugiere un movimiento constante, una dualidad entre la partida y el regreso. Puede ser un viaje físico, pero también una exploración mental o emocional que siempre lleva al yo lírico de vuelta a un punto de origen o a una persona.
Apropiación de la Naturaleza:
El yo lírico trae de vuelta ("os llevo") elementos grandiosos de la naturaleza ("montes y campos, sierras y mares"). Esto implica una conexión profunda con el paisaje que se vuelve tan íntima que puede "transportarla" para compartirla con otros.
Compromiso y Presencia Fija:
La frase "¡Me quedo en mi puesto" sugiere una posición fija, una lealtad, o un deber. A pesar de los impulsos de irse (al Sur, a los campos), hay un punto de anclaje.
Ausencia a través de la Mirada:
El final, "y en tus ojos me ausento!", es el más complejo y poético. Sugiere que la verdadera evasión, la verdadera "ausencia" o el viaje, no se logra yendo al Sur, sino perdiéndose en la mirada o el ser de la persona amada (o interlocutor). El "puesto" físico se mantiene, pero su espíritu, su mente, se ausenta y se funde o se pierde en el otro.
En resumen, el poema evoca la tensión entre:
* El deseo de evasión o aventura (ir al Sur, a los campos).
* La necesidad de regresar o el anclaje a un lugar o una persona (vuelvo, me quedo en mi puesto).
* La idea de que el viaje más profundo es interno o se realiza a través de la conexión con el otro (en tus ojos me ausento).
Transmite un sentimiento de devoción, anclaje emocional y la riqueza de las experiencias vitales y naturales compartidas.
Desnudos esperanzados
domingo, 12 de octubre de 2025
El verde agotado
Normas y ruidos
Has forjado un leve intento
a la secuencia breve
de mi pensamiento atribulado
...normas y ruidos
desconciertan la palabra,
oprimen la idea, el verso.
¿Que sentido tiene el eco
de tu imperceptible aliento,
cuando llantos y oraciones
emularon algo incierto?
...apenas si predispongo
mi levedad a este tiempo.
Díaz Casares
Año 1991
El poema de Díaz Casares evoca una reflexión íntima sobre la fragilidad del pensamiento y la dificultad de expresar lo esencial en medio del ruido del mundo.
Hay un tono contemplativo y melancólico, donde el hablante poético parece debatirse entre el impulso de decir y las limitaciones impuestas por las “normas y ruidos” —símbolos de lo externo, lo social, lo que oprime la pureza del pensamiento o del verso.
El poema transita desde la tensión entre lo interior y lo exterior (“mi pensamiento atribulado” frente a las “normas y ruidos”) hacia una conciencia de la propia levedad ante el Tiempo, que aparece al final como una suerte de rendición o aceptación de lo efímero.
En conjunto, la obra parece evocar:
- La lucha del poeta o del pensador por mantener viva la autenticidad del pensamiento frente a la confusión del mundo.
- La impotencia de la palabra para contener lo profundo o lo verdadero.
- Una reflexión sobre la fugacidad del ser, sobre el “leve intento” de existir y comprender en medio del caos.
Es un poema introspectivo y filosófico, donde la voz lírica parece hablar desde el borde de la lucidez y el desencanto.
sábado, 11 de octubre de 2025
De armonía delatora
Otoño
de sentencia contumaz
para árboles, colores y sonidos.
¿Que silencio recorre
las laderas del tiempo?
Mutilados, ciegos,
los gozos primitivos
no alardean, añoran
las salivas y los vientos
que asentaron el olvido.
Otoño.
Luz de armonía delatora
enfundando sueños
y nostalgias.
Díaz Casares
Octubre 1995
El otoño es una de las cuatro estaciones del año de las zonas templadas (subsigue al verano y antecede al invierno), y de las dos estaciones de la zona intertropical.
Astronómicamente comienza con el equinoccio de otoño (alrededor del 22 o 23 de septiembre en el hemisferio norte[1] y del 20 o 21 de marzo en el hemisferio sur[1]) y termina con el solsticio de invierno (alrededor del 21 o 22 de diciembre en el hemisferio boreal y del 20 o 21 de junio en el hemisferio austral).[
El poema “Otoño” de Díaz Casares evoca una profunda melancolía del tiempo y de la pérdida, donde la estación se convierte en metáfora del declive vital, la memoria y el olvido.
El tono es contemplativo y elegíaco, casi filosófico: el hablante observa el paso del tiempo —“las laderas del tiempo”— y percibe cómo la naturaleza y los sentidos se apagan (“mutilados, ciegos, los gozos primitivos”). El otoño no es solo una estación, sino una sentencia, una ley inevitable que cae sobre “árboles, colores y sonidos”. Todo lo vivaz se repliega, todo deseo se recuerda con nostalgia.
Hay también un contraste entre la armonía aparente de la luz otoñal (“luz de armonía delatora”) y su carácter traicionero, pues esa belleza revela el paso del tiempo y la cercanía del fin. Esa “luz delatora” desenmascara los sueños y nostalgias, los “enfunda”, los cubre, los prepara para el silencio.
En suma, el poema evoca:
- La decadencia serena del ciclo natural.
- La conciencia del paso del tiempo y el dolor del recuerdo.
- El silencio como destino final de lo vivido.
Lo pasado y doliente
A un lado
está tu nombre.
Anhelo profundo
de manos que ganan
rudezas y heridas,
sembrando
con sudor y sangre,
metales, hormigones
y semillas
de pan y de frutas.
Tierra
...de la España cautiva.
A un lado
está tu nombre.
Tu nombre
que apuntalan
con ecos perdidos,
de lo pasado y doliente
en un miedo acontecido.
Díaz Casares
1967
https://www.rtve.es/television/20130513/paso-1967/643101.shtml
Este poema de Díaz Casares, escrito en 1967, evoca una profunda reflexión sobre la España de la posguerra y la dictadura franquista. A través de sus versos, se pueden percibir varios temas centrales:
El trabajo y el sacrificio:
Las imágenes de "manos que ganan rudezas y heridas", "sudor y sangre", y la siembra de "metales, hormigones y semillas" evocan el esfuerzo y el sufrimiento de la clase trabajadora que, con su labor, reconstruía el país. Es un homenaje a la dignidad del obrero y del campesino.
La dualidad de España:
La repetición de "A un lado está tu nombre" sugiere una España dividida. Por un lado, está la España del trabajo duro y el anhelo de un futuro fructífero ("pan y de frutas"). Por otro, está la España del pasado, marcada por el dolor, el miedo y la represión, como se intuye en "ecos perdidos, de lo pasado y doliente en un miedo acontecido".
La represión y la memoria:
La mención de "España cautiva" es una referencia directa a la falta de libertades bajo el régimen de Franco. Los "ecos perdidos" y el "miedo acontecido" aluden a la memoria de la Guerra Civil y a la atmósfera de temor que persistía en la sociedad.
En resumen
El poema evoca la imagen de una España resiliente y trabajadora que anhela un futuro mejor, pero que al mismo tiempo vive subyugada por el peso de un pasado traumático y un presente opresivo. Es un canto a la vez de esperanza y de denuncia.
viernes, 10 de octubre de 2025
Volver al poema
Volver al poema
1986.
Pienso en la sencillez
del silencio que crece
en el declive del tiempo.
Tal vez,
absorto en la meditación,
asuma pensamientos
de mi vivir definido.
Los días que inspiran,
me llevan con firme anhelo
a incidir en la debacle
de las pasiones sin freno.
Mientras, por este camino
de vocerios insidiosos,
avanzo, recupero,
clara, creadora,
vivificante y fresca,
mi libertad comprometida
entre cielo y tierra.
Díaz Casares
El poema evoca una búsqueda interior —una meditación serena y lúcida sobre el ser, el tiempo y la libertad. En él resuena una voz que contempla el silencio como fuente de claridad y renovación, mientras se distancia de las “pasiones sin freno” y los “voceríos insidiosos” del mundo exterior.
Hay una tensión entre el ruido y el recogimiento, entre lo terrenal y lo trascendente: el yo poético se reconoce “comprometido entre cielo y tierra”, lo que sugiere una conciencia despierta de su doble condición —humana y espiritual—.
El tono es reflexivo, casi filosófico, pero también esperanzado: al final del trayecto, la voz encuentra en la libertad una fuerza “clara, creadora, vivificante y fresca”, como si del silencio y la introspección naciera una nueva vitalidad.
En conjunto, el poema evoca una meditación sobre la libertad interior que se recupera al silenciar el tumulto del mundo y escuchar la voz esencial del ser.
miércoles, 8 de octubre de 2025
Esa luz primigénia
Hay una luz
que se guarda
en un recodo del alma,
desde ahí, nos devuelve
sus recuerdos, su calma.
Esa luz primigenia
nos acompaña,
revolviendo momentos
del ayer, de la infancia.
Aquella luz radiante
de juegos en calles y plazas.
Díaz Casares
martes, 7 de octubre de 2025
No des sentido al miedo
Desfallecer mi sombra,
o la arruga de tus gritos
sobre el mar,
no los esperes.
Aleja la voz y la mirada,
del espacio de ruegos
incomprendidos.
La luz no se detendrá
en las somnolencias
que remueve el alba,
pero si,
en el crepúsculo
de arreboles
que centellean.
Declina el miedo,
negra cizaña, sin mañana
de un horizonte
que dejó,
despojos en un altar
de sacrificios consumados,
a épicas gloriosas
y delirios pasados.
Libera la luz
de tu mirada, prisionera
en ánfora hundida
por inquietos mares
de angustia y odisea,
para que decline
mi naufragio
en el curso de tu historia.
Díaz Casares
https://www.elconfidencial.com/cultura/2019-10-03/mallorca-descubrimiento-barco-romano-dos-milenios-garo-200_2267119/
El poema de Díaz Casares evoca una profunda sensación de **despedida, desapego y resignación ante un final inevitable**. A través de sus versos, se puede interpretar lo siguiente:
Renuncia y Aceptación:
El poema comienza con una renuncia a la culpa ("El delinquir de mi nombre") y al dolor ajeno ("la arruga de tus gritos"). El "yo" poético pide que no se le espere, sugiriendo una partida definitiva o una transformación profunda.
Súplica de Olvido:
Se pide activamente el distanciamiento ("Aleja la voz y la mirada"), como si la memoria y la conexión fueran una carga en un "espacio de ruegos incomprendidos".
Fluir Inevitable del Tiempo:
La petición de no detener la luz ("A la luz no la detengas") simboliza la aceptación de que el tiempo debe seguir su curso, con sus "arreboles inesperados" y sus "insomnios", sin intentar aferrarse al pasado.
Confrontación con el Miedo:
El poema se enfrenta a la oscuridad ("negra esquina") y a un futuro incierto ("horizonte de neblina y misterio"), donde el dolor y la voz se unen en "terribles heridas". Esto sugiere un pasado de sacrificios y glorias que ya no tienen cabida en el presente.
Naufragio en la Memoria del Otro: Finalmente, el "yo" poético se entrega a su destino, pidiendo solo el recuerdo de una "mirada ausente". Acepta su "naufragio" como parte de la historia de la otra persona, un evento trágico pero consumado dentro de una "odisea" mayor.
En resumen
El poema evoca la melancolía de un adiós, la aceptación de la pérdida y la conciencia de que, aunque el individuo desaparezca o "naufrague", su historia quedará grabada en la memoria y el ser del otro. Es un canto a la disolución del yo en el tiempo y en la historia de un amor o una relación pasada.
sábado, 4 de octubre de 2025
Si me ausento de tí
https://www.chiapasparalelo.com/opinion/2016/12/definicion-de-ausencia/
El poema de Díaz Casares evoca un profundo sentimiento de **desolación, dependencia y pérdida ante la ausencia de la persona amada**.
El autor explora la idea de que sin su ser querido, el mundo pierde su estructura y significado:
El tiempo y el espacio se vacían:
Frases como "no habrá hora ni sonido" y "vacíos ya de tu figura los espacios de la casa" sugieren que la presencia de la otra persona es lo que da sentido y vida al entorno.
La rutina se desmorona:
La ausencia altera hasta los ciclos naturales como el amanecer, dejando al poeta en un "desorden debilitado", incapaz de afrontar el nuevo día.
El futuro es desolador:
La pregunta final sobre el "infinito de fracasos" y el "crepúsculo de mi voz desesperada" revela un miedo abrumador a un futuro sin esperanza y lleno de dolor si la separación ocurre.
En resumen
El poema evoca la idea de que la persona amada es el centro del universo del poeta, y su ausencia significaría el colapso total de su realidad y de sí mismo.
Días sobre días
Los años pasan, con ellos,
el trasiego de vivir con razones que se baten,
entre turbios deseos que la pasión acelera.
Días sobre días, en una constante pesadilla
de vaguedades y neblinas, que entelan,
las súplicas que el paso de los días genera.
...En lo inseguro, se esconde,
la estúpida prevalencia del fracaso,
entre lágrimas sin llanto desgarrado.
El yo no tiene dueño y la esperanza,
se mece entre anónimas decepciones.
Díaz Casares
El poema de Díaz Casares evoca una sensación profunda de desilusión, conflicto interno y pesimismo existencial.
Podemos desglosarlo en varias evocaciones clave:
1. El Paso Agobiante del Tiempo:
El poema comienza con "Los años pasan" y "Días sobre días", estableciendo una sensación de transcurso de vida monótona y agotadora. No es un tiempo de crecimiento, sino uno que acumula cansancio y confusión ("constante pesadilla").
2. Confusión y Falta de Claridad:
Las imágenes de "vaguedades y neblinas" son centrales. Evocan un estado mental donde nada es claro, donde las razones y los deseos se mezclan de forma "turbia", imposibilitando una visión nítida de la vida o de uno mismo.
3. Conflicto Interno y Lucha:
Hay una batalla dentro del yo:
"razones que se baten", "turbios deseos que la pasión acelera". Es la evocación de un forcejeo entre la racionalidad y los impulsos pasionales, que no lleva a una resolución, sino a más caos.
4. El Fracaso como Presencia Constante:
El poema personifica al fracaso, dándole una "estúpida prevalencia". No es un evento aislado, sino una fuerza que se esconde en la inseguridad y que siempre termina prevaleciendo. Es una visión muy pesimista del propio destino.
5. Desesperanza y Despersonalización:
Quizás la evocación más fuerte es la de una esperanza debilitada y anónima. Frases como "El yo no tiene dueño" sugieren una pérdida de identidad y control. La esperanza no se alza, sino que "se mece, entre anónimas decepciones", lo que la muestra como algo vago, indefinido y rodeado de fracasos que ni siquiera tienen nombre propio, son demasiados como para individualizarlos.
6. Una Tristeza Seca y Contenida:
La imagen de las "lágrimas sin llanto desgarrado" evoca un dolor profundo pero internalizado, una tristeza que ya ni siquiera puede expresarse con violencia, lo que la hace aún más desesperanzadora.
En resumen
El poema evoca el retrato de un alma atrapada en el flujo del tiempo, nublada por la confusión y acosada por un fracaso recurrente. Pinta un estado de ánimo donde la lucha interna ha llevado al agotamiento, la despersonalización y una esperanza que es apenas un eco leve entre la decepción. Es la expresión lírica de una crisis existencial profunda.
jueves, 2 de octubre de 2025
España arraigó mal como nación
https://vm.tiktok.com/ZNdtYsJXN/
https://amp.elmundo.es/cultura/2025/09/30/68dab10821efa0e50a8b4592.html
Henry Kamen y la identidad de España: "Para muchos españoles, España casi no existe en sus vidas"
El hispanista explica en Las dos Españas la debilidad de los elementos empleados en la construcción de la nación española durante los siglos XIX y XX
Henry Kamen hace una pregunta: «¿Por qué los escritores españoles, sobre todo los de principios del siglo XX, dedicaron tanto tiempo a la pregunta de qué es España? ¿Qué somos en España? Muchos escritos, entre ellos muchos del gran Unamuno, hicieron esa pregunta. No encontramos nada parecido en otros países. Ese tema no es importante en Francia y muchísimo menos en Inglaterra. ¿Por qué sí lo es entre los españoles? Una explicación posible es que España no llegó a crear un estado-nación sólido y por eso quedó el debate. La derrota de Cuba, en 1898 agravó el problema. España se convirtió en una idea difícil de identificar. Aún hoy, para algunos españoles, España casi no existe en sus vidas. Para otros sí. Su discusión por definir qué es España no puede llegar a ninguna conclusión compartida».
El problema de la inseguridad en sí misma de la nación llamada España no es un tema nuevo para el hispanista británio. Kamen (Rangún, Birmania, 1936) rondó esa pregunta en libros como La invención de España (Espasa, 2020) y España y Cataluña; historia de una pasión (La Esfera de Los Libros, 2015) y la retoma ahora en el ensayo Las dos Españas (recién publicado por Espasa). En su portada, dos gallos aparecen dibujados en la portada. Dentro, en sus 360 páginas, desfilan temas como el desencanto del proyecto americano, la relación de amor y odio con Francia, el imperfecto sentido del catolicismo como elemento identitario... Por resumirlo un poco: en cada veta de identidad nacional, Kamen encuentra un lado oculto que la refuta.
Un poco más desapercibido queda el subtítulo del libro: Conflictos y solidaridades. Solidaridades, también. ¿Acaso no ocurrió que Miguel de Cervantes fue a hacer la guerra Italia y que allí sintió que su suerte estaba ligada a la suerte de la Monarquía Hispánica?¿Acaso no es cierto que los aragoneses y los extremeños se encontraban en Lima y se reconocían como semejantes? ¿Que los mallorquines participaban en la conquista de Canarias y los vizcaínos emigraban a la España americana? «El contacto entre las gentes de España no es difícil de rastrear. Siempre existió. Los hablantes de los diferentes idiomas de España se entendían porque el castellano funcionó como idioma de intercambio muy pronto y fue una fuerza unificadora. Los moriscos adoptaron el castellano como su idioma. O sea que sí, tenemos factores que crean la sensación de comunidad entre los habitantes de la Península», explica Kamen. «Y sé que el vasto imperio fue un terreno fantástico para expresar una identidad de España».
«Pero también hay datos para pensar lo contrario», continúa. «Si buscamos en los españoles que se fueron de España, los que vivieron en Perú o en Chile, si vamos a su correspondencia, vemos que muchos de ellos se preguntaban qué son, si españoles, españoles de América o qué. A menudo hablaban de España en sus cartas pero no para afirmar que pertenecían a una cultura. Más bien escribían a casa y decían: 'Aquí estoy bien, tengo dinero, tengo esclavos, tengo fincas. Pero echo de menos España y quiero morir allí'. Es decir, tenían dificultades para identificarse del todo. Para las élites americanas, el deseo de independizarse de España era compatible con la añoranza de su tierra de origen».
La idea de Kamen es que «el imperio no ayudó en crear España». No como nación. «Mi libro cita a dos o tres escritores del siglo XVII que declararon que la ruina de España era América. Muchos españoles sintieron que el Imperio era el proyecto de unos gobernantes extranjeros que pagaban los castellanos».
Siguiente capítulo: la religión como definición de España. «España ha sido un país católico en las prácticas y las formas. En otros sentidos no tanto. Muchos textos denunciaron que el nivel de ignorancia en religión en España era muy alto. España no vivió la Contrarreforma como Alemania e Inglaterra. Allí, el protestantismo obligó a un programa de reeducación religiosa. En España eso no pasó y el Estado pudo interferir en la vida religiosa de cada día. Tenemos estudios de comienzos del siglo XX que demuestran que la población que iba a misa en Sevilla era muy poca. En Cataluña, las familias iban a la iglesia pero sólo entraban las mujeres y los niños. Los hombres se quedaban fuera hablando, divirtiéndose. Y la educación de los sacerdotes era pobre. Muchos recitaban la misa sin saber latín ni entender nada».
Entonces, si España arraigó mal como nación, ¿fue por que su relato quedó peor escrito? ¿O porque la realidad que ese concepto representaba, el Estado, era débil y daba un mal servicio? «El relato de España no está mal contado. Hay muchísimas palabras escritas sobre España, más que en otros países... Pero la nación es una creación del Estado. Y si el país no tiene un Gobierno sólido y centralizado es difícil tener los ingredientes esenciales de unidad nacional. Por nación queremos decir unidad.Bien, esa unidad no ha venido en España del Estado. Todavía no ha llegado. Los españoles siguen siendo esclavos de la idea de que cada parte de la Península tiene una identidad propia. No sé si es verdad, pero así se disuelve la idea de nación. En cambio, Francia se preocupó muchísimo por formar un Estado centralizado y por unificar un idioma. El idioma francés, en realidad, nació en el siglo XIX y se terminó en el XX».
¿Y la teoría de la llamada imperiofobia? ¿Es justo pensar que la mirada desde fuera saboteó la idea de la nación española a través de la infamia? Kamen recuerda que España ha gozado de largos periodos de simpatía. Durante todo el siglo XIX, el tema gitano-español al estilo de Carmen de Bizet fascinó a pintores, poetas y músicos de toda Europa.
-A los españoles nos suele gustar menos esa visión romántica.
-Es un mito de España que no tiene mucho que ver con España, lo sé. Lo que he descubierto en los años en los que llevo viviendo en España es que el concepto de las dos Españas, también es una extrapolación no muy informada de algunos aspectos de la vida española. Mi opinión es que no hay tensiones verdaderas como las que la gente relaciona con el concepto de las dos Españas. De la misma manera que yo no veo tampoco tensiones verdaderas entre catalanes y castellanos. Y vivo entre los dos sitios.
- Diversidad territorial y cultural:España siempre ha sido un mosaico de culturas, lenguas y tradiciones (nacionalidades y regiones) que han dificultado la formación de una identidad nacional única.
- Influencias externas:A lo largo de su historia, la península ibérica ha sido un cruce de caminos de distintas civilizaciones (fenicios, griegos, romanos, visigodos, etc.) y受到政治和文化的影响 (incluidas las de Francia, que ha tenido un papel importante en la consolidación de la nación española), que han enriquecido su diversidad pero también han retrasado la unificación.
- Conflictos internos y regionalismo:Las luchas internas y el auge de movimientos nacionalistas regionales (como el catalán y el vasco) han desafiado la unidad española, especialmente durante el siglo XIX con la aplicación de ideologías de "raza" para justificar la unidad nacional.
- Legado colonial:El colonialismo español en América tuvo como consecuencia la exportación de conceptos como los estatutos de limpieza de sangre al nuevo continente, creando sistemas de castas raciales, y consolidando una mentalidad de superioridad racial que, en parte, todavía puede percibirse en España.
- Dudas sobre la identidad nacional:La nación española es considerada una "anomalía histórica" por algunos, mientras que otros la definen como una "nación de naciones", un término que refleja la complejidad de su construcción nacional a lo largo de los siglos.
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