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viernes, 8 de agosto de 2025

El tránsito humano



…Dejar en abandono
retóricas y acertijos
entre tantos vericuetos
que la complacencia
humana habilita.

Y es, que resolver
desolaciones y apatías,
nos lleva en detrimento
a un sin fin de episodios
donde el tránsito humano,
se aferra a lo impuesto,
abandonando opciones
que podrían ser,
en momentos
que sólo se estabilizan
las perturbaciones
que la maldad
reordena en nuestra espiral
predispuesta al desconcierto.

Díaz Casares


miracompostela

https://www.tiktok.com/@miracompostela?_t=ZN-8ykHbud8wTa&_r=1


El poema de Díaz Casares (*, aborda temas profundos sobre la condición humana, la complacencia y la imposibilidad de escapar a un ciclo de caos y sufrimiento. A continuación, se presenta un análisis estructurado:

Estructura y Forma

Forma poética: 

El poema se divide en dos estrofas de cinco versos cada una, con una métrica irregular y una prosodia fluida. La ausencia de rima explícita refuerza su tono introspectivo y crítico, típico de la poesía modernista y existencialista de la época.

Enjambamiento: 

La técnica se utiliza para crear una continuidad de pensamiento, como en la transición entre versos que unen ideas abstractas (ej. "que podrían ser, / en momentos / que sólo se estabilizan..."), lo que simboliza la interconexión de los problemas humanos.


Temas y Mensaje

1.Complacencia y evasión de la realidad

   La primera estrofa critica la "complacencia humana" que genera "vericuetos" (complicaciones) y se aferra a "retóricas y acertijos" (discurso vacuo o juegos de palabras). Esto sugiere que la humanidad evita confrontar problemas reales mediante estrategias superficiales o intelectuales, en lugar de abordarlos con autenticidad.


2.Ciclo de desolación y apatía

   La segunda estrofa explora el intento fallido de resolver "desolaciones y apatías", lo que conduce a "un sin fin de episodios" de inestabilidad. La metáfora del "tránsito humano" (movimiento o existencia) "aferrado a lo impuesto" denuncia la dependencia de estructuras sociales o normativas que, en lugar de liberar, perpetúan el malestar. La "espiral predispuesta al desconcierto" refleja una visión cíclica y trágica de la historia o la vida, donde los esfuerzos por estabilizar son subvertidos por la "maldad", que reordena el caos.


3.Espiral de confusión y maldad

   La idea central es que la humanidad está atrapada en un "espiral" (metáfora de un sistema inescapable) donde la complacencia y la aceptación pasiva de lo impuesto (ej. poderes establecidos, ideologías) generan un equilibrio precario. La "maldad" actúa como un agente que reorganiza las perturbaciones, implicando que el caos es inevitable y, a veces, incluso necesario para mantener el status quo.


Imágenes y Metáforas

"Espiral predispuesta al desconcierto": 

Representa la condición humana como un proceso circular y sin salida, donde cada intento de resolver problemas solo profundiza la confusión. La espiral sugiere determinismo y una falta de progreso real.

"Tránsito humano": 

Alude al movimiento vital o social, que se "aferra a lo impuesto", criticando la sumisión a sistemas opresivos o ineficaces.

"Maldad reordena en nuestra espiral": 

La maldad se personifica como una fuerza activa que manipula el caos, reinterpretando el sufrimiento como parte de un orden perverso.


Tono y Estilo

Tono sombrío y crítico: 

La elección de palabras como "desolaciones", "apatías", "maldad" y "desconcierto" crea una atmósfera de desesperanza y análisis implacable.

Lenguaje abstracto y metafórico: 

En lugar de descripciones concretas, el poeta utiliza imágenes simbólicas (espiral, tránsito, vericuetos) para explorar conceptos universales, típico del modernismo y la poesía de vanguardia.


Interpretación Profunda

El poema parece cuestionar la eficacia de las soluciones tradicionales a los problemas humanos. La "complacencia" y la "apatía" son tanto causas como efectos de un sistema que, al ser "impuesto", anula opciones alternativas. La "maldad" actúa como un catalizador que transforma la inestabilidad en algo funcional para su perpetuación, sugiriendo que el caos no es accidental, sino estructural. 


La espiral, un símbolo recurrente en la literatura de la *Generación del 98*, evoca la idea de un destino ineludible, donde la humanidad se mueve en círculos sin lograr liberarse de sus contradicciones. Esto refleja una visión nihilista o existencialista, donde el esfuerzo por resolver conflictos solo alimenta un ciclo de sufrimiento.


Conclusión

Este poema es una meditación sobre la futilidad de los esfuerzos humanos para escapar de un sistema corrupto, donde la complacencia y la maldad colaboran para mantener el caos. Díaz Casares utiliza un lenguaje simbólico y una estructura reflexiva para denunciar la pasividad frente a las injusticias y la imposibilidad de romper con dinámicas que reordenan el sufrimiento como parte de un "equilibrio" perverso. 




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