Powered By Blogger

domingo, 15 de febrero de 2026

El Tiempo retrocede

 

martes, 3 de junio de 2008

La vida avanza


Aún sin pausa, a tientas,
el Tiempo retrocede
avivando 
amarguras punzantes
que a solas acometen.

Es el Tiempo, 
esotérica diatriba,
que recompone olvidos 
en una nueva etapa
de aconteceres.
Por eso;
la Vida avanza
incómoda o lujuriosa
agigantando esperas,
o entregando sosiegos
y amores cautelosos.
Díaz Casares
...De mi humana presencia 



El poema de Díaz Casares plantea un diálogo tenso con el Tiempo y con la Vida, vistos como fuerzas que no se dejan domesticar y que alternan dolor y sosiego.

Tiempo que hiere y recompone

Aunque el Tiempo siempre avanza, aquí “retrocede y aviva amarguras punzantes que a solas acometen”: señala cómo los recuerdos vuelven, reabriendo heridas cuando estamos solos. El Tiempo es “esotérica diatriba”, algo enigmático y casi acusador, que “recompone olvidos en una nueva etapa de aconteceres”: lo que creíamos superado regresa transformado, reinsertado en nuevas vivencias.

Vida entre incómodo y lujurioso

La Vida, por su parte, “avanza incómoda o lujuriosa”, es decir, a veces con rozaduras, incomodidades, y otras con exceso, impulso, deseo. En ese avance “agiganta esperas” —prolonga anhelos, demoras— o “entrega sosiegos y amores cautelosos”: ofrece también calma y afectos, pero medidos, prudentes.

El poema evoca, en suma, una existencia en la que el Tiempo remueve el dolor y reescribe lo vivido, mientras la Vida oscila entre el desasosiego y una quietud amorosa siempre vigilante.






No hay comentarios:



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Josep Navarro en Santiga

  miércoles, 29 de abril de 2009 Josep Navarro en Santiga Ante la muerte del amigo: A principios de los años ochenta, la iglesia y la casa r...