Los días llegan vírgenes
aparecen pausas somnolientas,
marcando el relevo de recuerdos
que atesora la mente.
Entre suspiros, se avivan
momentos de vivencias pasadas
que traen las mañanas
en esa luz, que deja,
alegrías y resignada nostalgia
al aturdimiento humano,
donde el trasiego inevitable
de sus dispares convivencias,
viola sin menoscabo
el pasar de las horas
Díaz Casares
El poema reflexiona sobre el flujo de la memoria y la contradicción entre la pureza de los días nuevos y el peso de la experiencia humana acumulada. Meditar trae pausas que despiertan recuerdos, mientras los días llegan “vírgenes” pero son rápidamente marcados por el “trasiego inevitable” de la vida.
Definición del poema
Es un poema contemplativo sobre la memoria como puente entre días puros y vida compleja. Meditar despierta recuerdos agridulces que dan sentido, mientras cada día nuevo llega intacto pero se pierde inmediatamente en el torbellino humano. La poesía afirma que, pese al desgaste, algo permanece: esa luz de alegrías y nostalgias que la mente atesora.
Tono: reflexivo, melancólico pero sin desesperanza —lúcido aceptación del flujo vital.





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